Las pensiones por discapacidad o invalidez están limitadas por ciertos requisitos, entre ellos, un límite de edad. Estas ayudas han sido diseñadas para individuos con un grado de discapacidad del 65% o más que carecen de recursos suficientes.
Para cobrar esta prestación de la Seguridad Social, será necesario demostrar una carencia de ingresos suficiente. Actualmente, el umbral se sitúa en los 8803,2 euros anuales, aunque esta cifra puede aumentar si hay más de dos personas conviviendo en el mismo hogar. Por otra parte, es de suma importancia presentar una declaración anual de rentas durante el primer trimestre de cada año para mantener la pensión.
En lo que respecta a la pensión por incapacidad permanente, la cuantía puede variar según el grado de discapacidad reconocido y la base reguladora de cada trabajador.
Por qué te podrían quitar la pensión por discapacidad
Un aspecto a tener en cuenta es que las pensiones de invalidez no se mantienen indefinidamente y, además, son revisables. Esto quiere decir, que al cabo de un tiempo, el caso se puede evaluar para comprobar si se ha producido una mejora o deterioro en la condición del beneficiario.
- Esta revisión, a cargo de la Seguridad Social, se suele realizar cada dos años y puede resultar en modificaciones de la prestación o incluso en su extinción.
- Si un individuo considera que sus circunstancias personales han cambiado y que puede, por ejemplo, recibir una cuantía mayor, podrá solicitar la revisión de incapacidad.
Según los requisitos establecidos, estas pensiones se suspenderán al cumplir los 65 años de edad.
Lo mismo ocurre con las pensiones de discapacidad. Al llegar a la edad jubilatoria, los beneficiarios de una pensión de incapacidad permanente comienzan a recibir la pensión de jubilación en lugar de la de discapacidad, puesto que ambas prestaciones son incompatibles.
- Recordemos que la pensión de jubilación es una forma de protección social para quienes alcanzan la edad de jubilación, mientras que la pensión de incapacidad es para aquellos que, debido a su discapacidad, no pueden trabajar.
Aumento de las pensiones en 2026
Este año, las pensiones han vuelto a revalorizarse. Las pensiones contributivas, así como las ordinarias y extraordinarias del Régimen Especial de Clases Pasivas del Estado, han experimentado un incremento general del 2,7%.
Esta actualización se calcula según la variación media del Índice de Precios al Consumo (IPC) registrada entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, conforme al sistema vigente que busca garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas.
Gracias a esta subida, la pensión media de jubilación aumentará en torno a 570 euros anuales, lo que equivale a unos 40 euros más al mes. Por su parte, la pensión media del sistema crecerá aproximadamente 500 euros al año, es decir, cerca de 35 euros mensuales.
Además, las pensiones mínimas suben por encima del incremento general, con aumentos superiores al 7%, mientras que algunas prestaciones con cónyuge a cargo, viudedad con cargas familiares, pensiones no contributivas e Ingreso Mínimo Vital registran incrementos de hasta el 11,4%.
Los beneficiarios de pensiones no contributivas por discapacidad o invalidez deben mantenerse informados sobre estos cambios y requisitos, pues la Seguridad Social continúa ajustando las políticas y las cantidades de las pensiones para asegurar que estas prestaciones cumplan su propósito de apoyo económico a quienes más lo necesitan.