El ferrocarril que unirá Europa y Asia a través de Estambul da un paso decisivo con acuerdos preliminares para obtener 6750 millones de dólares. El proyecto, impulsado por Turquía, se perfila como el mayor desarrollo ferroviario financiado con capital extranjero en el país.
La nueva línea ferroviaria cruzará el Bósforo y se convertirá en una infraestructura estratégica para la conexión entre continentes. El ministro de Transportes, Abdulkadir Uraloglu, confirmó el avance de las negociaciones con organismos internacionales.
Según detalló, esta iniciativa no solo ampliará la red ferroviaria, sino que marcará un punto de inflexión en la movilidad y el transporte de mercancías entre Europa y Asia.
Un proyecto de 125 km que conectará aeropuertos y redefinirá la logística
El ferrocarril que unirá Europa y Asia tendrá una longitud de 125 kilómetros y recorrerá el norte de Estambul. La línea conectará Gebze con Halkali a través del puente Yavuz Sultan Selim.
Este trazado permitirá integrar en una sola red a los dos principales aeropuertos de la ciudad, reforzando la conectividad y reduciendo tiempos de transporte tanto para pasajeros como para carga.
Una vez finalizado, el sistema tendrá capacidad para transportar 33 millones de pasajeros y 30 millones de toneladas de mercancías al año, lo que supone un salto significativo en la infraestructura logística de Turquía.
Financiación internacional y apoyo de grandes organismos para el tren Europa–Asia
El proyecto cuenta con acuerdos preliminares con seis grandes prestamistas internacionales. Entre ellos figuran el Banco Mundial, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Islámico de Desarrollo, el Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.
Esta financiación respalda el desarrollo del denominado Ferrocarril de Circunvalación Norte, clave para mejorar la capacidad ferroviaria del país.
“Nuestro objetivo es completar el proceso de licitación y entregar el terreno este año para que puedan comenzar las obras de construcción”, declaró Uraloglu.
El límite actual del transporte ferroviario y el salto que promete el nuevo proyecto
En la actualidad, el transporte ferroviario de mercancías a través del Bósforo presenta limitaciones importantes. Solo es posible mediante el túnel de Marmaray y en horarios restringidos.
Según datos oficiales, entre 2020 y octubre de 2025 se transportaron apenas 1,7 millones de toneladas de carga a través de esta infraestructura, una cifra muy inferior al potencial logístico de la región.
El nuevo ferrocarril que unirá Europa y Asia busca superar estas limitaciones y abrir, en palabras del propio ministro, “una nueva era en la logística” al impulsar la capacidad ferroviaria entre ambos continentes.