El Ministerio del Interior, encabezado por Fernando Grande-Marlaska, abrió la consulta pública previa para reformar el Reglamento de Armas hasta el 8 de marzo. La medida introduce dos nuevos requisitos obligatorios que impactarán directamente en la compra y tenencia de armas, especialmente entre los cazadores. El periodo de alegaciones estará abierto desde el 16 de febrero hasta el 8 de marzo de 2026.
La reforma busca endurecer los controles por razones de seguridad ciudadana y adaptar la normativa a una directiva europea. Según el borrador, se pretende evitar “arsenales” en domicilios particulares y dificultar que las armas lleguen a grupos criminales a través de testaferros. Aunque incluye algunos ajustes administrativos que benefician al sector, los cazadores y tiradores deportivos ya están en alerta.
¿Cuáles son los dos requisitos que cambiarán para adquirir armas?
Los dos principales cambios que se suman como requisitos obligatorios para obtener o ampliar licencias de armas son:
- Curso formativo obligatorio: toda persona que solicite una nueva licencia para caza, tiro deportivo, defensa personal o seguridad privada deberá realizar un curso previo desarrollado por el propio Ministerio del Interior. Hasta ahora no existía este requisito específico y obligatorio para todas estas licencias.
- Límite al número de rifles de caza mayor: se establece un tope máximo de armas de la 2ª categoría (rifles de caza mayor) que podrá adquirir y poseer un particular. La normativa actual permitía una cantidad ilimitada, lo que el Ministerio justifica como un riesgo para la seguridad ciudadana por la posible acumulación de arsenales en viviendas particulares. Quienes ya superen ese límite conservarán sus armas, pero no podrán adquirir más.
Además, se unificarán las licencias D (rifles de caza mayor) y E (escopetas) en una sola, lo que simplificará trámites, aunque no modifica los requisitos de concesión ni custodia.
¿A quién afecta la reforma de armas?
La medida impacta principalmente en cazadores y nuevos solicitantes de licencias de armas. Los que ya poseen licencias vigentes no verán retroactivo el curso obligatorio (según el borrador actual), pero sí quedarán sujetos al límite de rifles si quieren ampliar su armero.
También alcanza a tiradores deportivos federados y a quienes usan armas para control poblacional de especies (donde se abre la puerta al calibre .22, una antigua demanda de varias comunidades autónomas). Las licencias F de 3ª clase seguirán con limitaciones específicas y se extenderán los controles psicofísicos a partir de los 67 años.
La reforma no afecta solo a la caza: incluye endurecimiento en el control de armas blancas de alto riesgo (machetes y armas tácticas de estética militar) y ajustes administrativos en la Guardia Civil para agilizar trámites y evitar duplicidades.
Habrá nuevas flexibilidades para comprar armas
Aunque se suman exigencias, el proyecto también incorpora flexibilidades reclamadas por el sector: los rifles de caza mayor podrán usarse en prácticas de tiro deportivo sin necesidad de federarse ni obtener licencia F, y se facilita el uso del calibre .22 para control de especies.
La unificación de licencias D y E reducirá burocracia y eliminará unos 80.000 expedientes administrativos anuales. Sin embargo, las medidas de custodia de armas y los controles psicofísicos permanecen intactos e incluso se endurecen en algunos aspectos para garantizar la seguridad.