

Los visigodos fueron un pueblo germánico que se asentó en la Península Ibérica tras la caída del Imperio romano de Occidente en el siglo V. Su reino duró hasta el año 711, cuando la invasión musulmana puso fin a su control político, pero su legado cultural y lingüístico dejó huellas duraderas en la historia de España, incluida la formación de apellidos patronímicos y la influencia en la toponimia y la cultura material.
Algunos de los apellidos más frecuentes en España, como Martínez y Pérez, derivan de formas patronímicas germánicas que se consolidaron durante y después del periodo visigodo. En el ranking oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE), apellidos como Martínez, Pérez, González, Rodríguez y Gómez están entre los más comunes, muchos de ellos con raíces lingüísticas relacionadas con nombres germánicos antiguos.
Asimismo, otros apellidos que comparten la misma terminación, como Bermúdez, Méndez o Suárez, también se encuentran entre los más comunes en el país.
La historia de los apellidos españoles es compleja y multifacética. Muchos apellidos patronímicos que hoy son comunes, especialmente aquellos que terminan en -ez, reflejan una evolución lingüística que puede rastrearse hasta formas germánicas utilizadas en la Edad Media, aunque confirmar un orígene visigodo específico para cada apellido requiere análisis históricos y lingüísticos detallados.
Como legado lingüístico, numerosos apellidos españoles de origen germánico o visigodo, en especial aquellos que finalizan en -ez, como Gómez, Suárez o Álvarez, continúan vigentes en la actualidad.

¿Tienes uno de estos apellidos? Posibles vínculos con el legado visigodo
A continuación, algunos de los apellidos españoles más frecuentes o reconocidos que se asocian, según estudios lingüísticos e históricos, con raíces germánicas o visigodas por su estructura patronímica o etimología somera:
- Álvarez
- Beltrán
- Bermúdez
- Gómez
- González
- Gutiérrez
- Juárez
- Méndez
- Ramírez
- Rodríguez
- Suárez
Estos apellidos con sufijo -ez son ejemplos de cómo los patronímicos germánicos se conservaron en España y se extendieron con el paso del tiempo, aunque la relación directa con individuos visigodos concretos no siempre puede demostrarse con certeza documental.
Apellidos históricos vinculados a familias nobles de España
- Ortiz es un apellido patronímico que, aunque común en España y en América Latina, no tiene un origen claramente visigodo. Su etimología se asocia con formas patronímicas derivadas del nombre Orti/Ortiño, y ha sido usado por familias de diversos linajes, incluidos algunos con presencia en la nobleza medieval, pero su significado exacto y vínculo con actividades como la caballería se estudian caso por caso sin consenso unánime.
- Haro: este apellido tiene sus raíces en la región de La Rioja, específicamente en la Casa de Haro, una familia noble que desempeñó un papel significativo en la historia de la Corona de Castilla, contribuyendo a la política y la cultura de la época.
- Lara es un apellido antiguo con fuertes vínculos a la nobleza castellana en la Edad Media, pero afirmar que desciende directamente de los “Reyes Godos” carece de evidencia documental sólida: muchos linajes medievales reclamaban legado godo por prestigio, aunque la conexión genealógica precisa no siempre puede verificarse.
- Flores: figura en muchos registros históricos de la península, aunque su origen no es exclusivamente visigodo ni está restringido a Asturias: proviene de un patronímico o topónimo relacionado con Floro/Florus, y su difusión refleja patrones de linajes nobiliarios y migraciones internas.
- Villanueva: este apellido tiene un origen geográfico, también conocido como toponímico, lo que indica que se relaciona con un lugar específico, reflejando la conexión de las familias con su entorno territorial.













