La fragata F-111 Bonifaz, la más grande y moderna de la Armada Española, avanza a buen ritmo en su fase final de pruebas en el astillero de Navantia en Ferrol. Este buque, construido íntegramente en España, representa el orgullo de la industria naval nacional y marca el comienzo de una nueva era para la flota española.
Desde su botadura en septiembre del año pasado, la F-111 Bonifaz ha seguido un riguroso calendario de pruebas y evaluaciones. El más reciente hito, anunciado por Navantia, es la puesta en marcha por primera vez de dos de sus cuatro generadores diésel.
Así es la nueva fragata de la Armada Española que modernizará su flota
La F-111 “Bonifaz” es la primera unidad de la nueva clase F-110, diseñada y construida por Navantia para reemplazar a las veteranas fragatas de la clase F-80 Santa María, que han servido durante décadas. Estas nuevas fragatas destacan por su tamaño superior, tecnología de última generación y capacidades multimisón que posicionan a la Armada Española entre las más avanzadas de Europa.
Uno de los aspectos más destacados es su sistema de propulsión CODELAG (Combined Diesel Electric and Gas), una combinación altamente eficiente de diésel-eléctrica y turbina de gas. Cada fragata cuenta con cuatro grupos diésel generadores desarrollados por la Fábrica de Motores de Cartagena. Estos grupos cumplen con los más altos estándares técnicos, funcionales, de calidad y normativas medioambientales exigidos por la Armada.
Además, el sistema incluye dos motores eléctricos de 3,4 MW cada uno, una turbina de gas de 22 MW y un propulsor retráctil azimutal en proa. Esta configuración permite gran flexibilidad operativa: navegación solo eléctrica, solo con turbina o combinada, optimizando el consumo y la autonomía según la misión.
Los próximos pasos de la nueva fragata para zarpar por primera vez
Con la activación de los generadores diésel, la F-111 Bonifaz se prepara para los siguientes hitos. Durante el verano se pondrá en marcha el Sistema Integrado de Control de Plataforma (SICP) junto con los sistemas de propulsión.
Posteriormente, se espera el encendido de la turbina de gas, que marcará el final de la fase de instalación y el inicio de las pruebas completas de propulsión.
Aunque aún no ha zarpado para pruebas de mar, el buque ya flota y avanza firmemente hacia su incorporación al servicio. Estos progresos demuestran el compromiso de Navantia y la Armada con un calendario exigente y de alta calidad.
La producción nacional que impulsa el poderío militar
Las pruebas del Bonifaz se realizaron en el muelle 10 de las instalaciones de Navantia en Ferrol y forman parte clave del proceso de finalización antes de su entrega a la Armada Española.
Su construcción dentro de los astilleros españoles refuerza la soberanía industrial y tecnológica del país. Navantia ha demostrado una vez más su capacidad para desarrollar buques de última generación con alto contenido nacional, generando empleo y conocimiento en Galicia y Cartagena.
El programa F-110 no se detiene con la primera unidad. La F-112 Roger de Lauria avanza en grada, con 27 de los 32 bloques ya ensamblados y botadura prevista después del verano. La F-113 Menéndez de Avilés tiene 28 bloques en producción y su puesta de quilla está próxima. De igual manera, comenzó la elaboración de la F-114 Luis de Córdova.