

La freidora de aire se consolidó como uno de los electrodomésticos más populares en los hogares españoles. Según datos de GFK de 2022, España lideró el crecimiento de ventas de airfryers en Europa, con incrementos superiores al 80 % en grandes superficies como MediaMarkt y El Corte Inglés.
Influencers y expertos destacan sus ventajas: menor uso de aceite, menor riesgo de compuestos dañinos y mayor eficiencia energética. Pero, ¿qué dice la ciencia y un nutricionista de referencia?

La freidora de aire o el horno le ganan a la sartén
Roberto Vidal, nutricionista especializado en mejora de la composición corporal y con gran seguimiento en redes sociales bajo el usuario @coachnutricional, abordó este tema en el pódcast The Wild Project.
El experto fue claro: “Es probable que en una sartén se produzcan más componentes cancerígenos que en una freidora de aire o un horno porque la comida está en contacto directo”.
¿Por qué la sartén genera más sustancias cancerígenas?
Vidal explica que todo depende del alimento que se introduzca, pero el método de cocción marca la diferencia. La freidora de aire funciona como un horno pequeño: utiliza resistencia y ventilador para mover aire muy caliente.
Esto permite una cocción rápida y consume mucha menos energía que un horno convencional, ya que no es necesario calentar toda la cavidad.
La clave está en las aminas heterocíclicas (AHCs), compuestos cancerígenos que se forman al cocinar carnes a altas temperaturas. Estas sustancias surgen por reacciones entre aminoácidos, creatina y azúcares presentes en la carne.
En una sartén o plancha, la comida entra en contacto directo con una superficie que supera fácilmente los 200-250 °C, lo que favorece la generación de mayores cantidades de AHCs.
La diferencia de la freidora de aire o el horno hace más sanas las comidas
En cambio, en la freidora de aire o el horno, el calor llega por convección de aire caliente, por lo que las temperaturas máximas se registran en la superficie del alimento y no en una placa metálica directa. Esto reduce significativamente la formación de estos componentes peligrosos.

Además, un informe publicado en Food Chemistry (2022) confirmó que la airfryer genera menos acrilamida —otro compuesto potencialmente cancerígeno— en alimentos ricos en almidón como las patatas, especialmente al usar menos o nada de aceite y mantener temperaturas controladas.
La freidora de aire, aliada para comer más sano
Más allá de la reducción de sustancias nocivas, Roberto Vidal destaca un beneficio práctico que pocos mencionan: “La freidora de aire es una herramienta que ayuda a comer mejor”.
Precisamente, argumentar que “una de las principales barreras que tiene la gente a la hora de comer saludable es la preparación, y con la airfryer metes la pechuga, te olvidas y sigues tu vida. No tienes que estar girando ni preocupándote y eso es una gran ventaja”.
El nutricionista insiste en que la freidora de aire no es puro marketing. Aunque no transforma los nuggets congelados en un plato ultra saludable, sí facilita la preparación de comidas caseras con menos aceite y menor exposición a compuestos dañinos en comparación con la fritura tradicional en sartén.












