La fragata F-81 Santa María, buque líder de la clase homónima de la Armada Española, ha dado un paso significativo en su modernización. En junio de 2026, se probó con éxito desde su cubierta de vuelo el interceptor autónomo Hornet Block 1, desarrollado por Destinus.
Este sistema containerizado refuerza la capacidad del buque para enfrentar drones kamikaze, enjambres UAV y municiones merodeadoras, una de las amenazas más relevantes en los conflictos actuales.
¿Cómo es la fragata más vieja de la Armada que se renueva?
De acuerdo con la página oficial de la Armada Española (armada.defensa.gob.es), la F-81 Santa María desplaza 3900 toneladas, tiene una eslora de 138 metros, manga de 14,3 metros y calado de 7,5 metros. Alcanza una velocidad máxima de 29 nudos y ofrece una autonomía de 5300 millas náuticas a 12 nudos. Su propulsión se basa en dos turbinas de gas General Electric LM-2500.
La dotación habitual ronda las 200-226 personas. Puede embarcar dos helicópteros SH-60B Seahawk o drones como el Scan Eagle. Su armamento principal incluye el lanzador Mk-13 para misiles Standard y Harpoon, un cañón Oto Melara de 76/62 mm, torpedos Mk-46 y montajes remotos de 12,7 mm. Los sensores clave son los radares AN/SPS-49(V)5 (aéreo) y AN/SPS-55 (superficie), junto con el sistema de dirección de tiro Mk-92.
Construida en Ferrol por Bazán (hoy Navantia) e incorporada en 1986, pertenece a la 41.ª Escuadrilla de Escoltas con base en Rota (Cádiz). Ha participado en misiones como la Guerra del Golfo, Atalanta contra la piratería y operaciones OTAN y UE.
La prueba del interceptor Hornet Block 1: un hito en la defensa antiaérea naval
El ensayo, realizado en colaboración con Destinus, utilizó un contenedor instalado en la cubierta de vuelo (helipuerto). Esta solución “plug-and-play” permite integrar el sistema sin modificaciones estructurales profundas, ideal para buques de la generación anterior.
El Hornet Block 1 ofrece un alcance superior a 75 km, guiado combinado por radar, IA y sensores EO/IR (funciona incluso sin GNSS). Su carga útil de 1,5 kg lo hace efectivo contra amenazas subsónicas de bajo costo que saturan defensas tradicionales.
Según Destinus y reportes especializados, el sistema representa una capa adicional de protección contra drones, una amenaza que ha transformado el panorama bélico en Ucrania y el Mar Rojo.
La nueva incorporación ya detectó un UAV hostil a aproximadamente 40 km y lo interceptó eficazmente, según información oficial de la Armada Española y reportes de la prueba realizada el 18 de junio de 2026 en aguas cercanas a Rota.
La importancia de la renovación constante de los buques
Los drones baratos y proliferantes obligan a las marinas a evolucionar. La modernización de la Santa María con este interceptor responde directamente a esa realidad. De esta manera, este tipo de sistemas containerizados extienden la vida útil de plataformas veteranas mientras llegan las nuevas fragatas F-110 clase Bonifaz.
La F-81, a pesar de sus casi 40 años de servicio, mantiene alta operatividad gracias a modernizaciones previas y ahora incorpora capacidades contra amenazas asimétricas. Esto refuerza el rol de la Armada en protección de rutas marítimas, escolta de grupos de combate y operaciones internacionales.