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En España, las pequeñas reformas y reparaciones domésticas suelen recuperar trucos de albañilería que prometen facilitar el trabajo. Uno de ellos consiste en añadir detergente a una mezcla con cemento para conseguir una consistencia aparentemente más cremosa y fácil de extender.

La explicación está en los tensioactivos presentes en el detergente. Estas sustancias reducen la tensión superficial del agua y favorecen la formación de burbujas de aire dentro de la mezcla, lo que puede modificar temporalmente su textura y trabajabilidad.

Sin embargo, existe una advertencia importante, debido a que el detergente doméstico no es un aditivo homologado para la construcción.

Para qué sirve poner detergente en una mezcla con cemento

El principal efecto buscado es mejorar la trabajabilidad, es decir, conseguir una mezcla que resulte más sencilla de extender, acomodar y manipular con herramientas como una llana o una cuchara de albañil. Los especialistas señalan que puede adquirir una textura más plástica y uniforme.

El efecto tiene una explicación física. Los tensioactivos pueden incorporar pequeñas burbujas que actúan dentro de la mezcla y mejoran su cohesión mientras permanece fresca. Los aditivos profesionales incorporadores de aire aprovechan un principio similar, aunque están específicamente formulados y dosificados para producir burbujas estables y controladas.

Por este motivo, el truco suele mencionarse para pequeñas reparaciones, revoques, relleno de imperfecciones o trabajos sencillos de mampostería donde se busca principalmente una preparación fácil de manipular.

Conviene además precisar que normalmente se trata de morteros o mezclas cementicias, no de añadir detergente al cemento puro.

Por qué el detergente puede reducir la resistencia de la mezcla

La incorporación de aire tiene una contrapartida. Cuantas más burbujas quedan atrapadas dentro del material endurecido, menor puede ser su densidad y resistencia a la compresión. La Concrete Society señala que cada incremento del 1% de aire incorporado puede reducir aproximadamente un 5% la resistencia del hormigón, aunque el efecto concreto depende del diseño de la mezcla.

El problema del detergente doméstico es precisamente que no permite conocer ni controlar con precisión cuánto aire se introduce. La Mortar Industry Association advierte que su utilización puede conseguir una mezcla más cohesiva a corto plazo, pero las burbujas producidas no tienen la estabilidad garantizada de un aditivo profesional.

Por ello, agregar más detergente no significa mejorar el resultado. Una dosificación excesiva puede incrementar los huecos internos y perjudicar propiedades esenciales del mortero una vez endurecido.

Cuando se necesita modificar profesionalmente la trabajabilidad, existen plastificantes y aditivos incorporadores de aire específicamente formulados para construcción, cuya cantidad debe respetar las indicaciones del fabricante.

Poner unas gotas de detergente en el cemento: para qué sirve el truco y cuándo nunca hay que hacerlo (foto: ChatGPT)ChatGPT

Cuándo nunca hay que utilizar detergente en cemento u hormigón

El truco no debe utilizarse en vigas, columnas, losas ni otros elementos estructurales que deban soportar cargas. Los organismos especializados advierten expresamente que estas aplicaciones requieren materiales con prestaciones técnicas y dosificaciones controladas.

La misma precaución se aplica a cualquier obra en la que la resistencia y durabilidad sean críticas. En el hormigón estructural, la incorporación de aire se realiza mediante productos específicos y bajo control de la dosificación, no mediante detergente doméstico.

De esta forma, aunque mezclar detergente con cemento pueda producir de manera inmediata una textura más manejable, no es una solución equivalente a utilizar un plastificante profesional y debe descartarse cuando la mezcla forme parte de una estructura o tenga que alcanzar una resistencia determinada.