

El Gobierno y la Dirección General de Tráfico (DGT) tienen el objetivo de optimizar el tráfico y mejorar la seguridad vial en España. Para alcanzar esta meta, los distintos organismos municipales presentan cambios constantes en distintos ámbitos de la movilidad, como reglas de tránsito o controles vehiculares. Uno de los factores esenciales de estos cambios se centra en la renovación de las licencias de conducir.
En este marco es que los conductores nacidos entre 1956 y 1961 se enfrentan a un nuevo cambio. Al ir cumpliendo los 65 años, el permiso deja de renovarse cada diez años para pasar a hacerlo cada cinco, lo que supone tener que afrontar el trámite y el reconocimiento médico con el doble de frecuencia que hasta ahora.
Se trata de la norma general que se aplica a todos los conductores a partir de esa edad. Aun así, para quienes acaban de llegar a los 65, supone un cambio real en la gestión de su permiso.

Cómo cambia la vigencia del carnet a partir de los 65 años
El permiso de conducir de coche (categoría B) tiene una vigencia de 10 años hasta los 65. A partir de esa edad, el periodo se reduce a 5 años, tanto para los permisos de coche como para los de moto y motocicleta.
El motivo, según explica la Dirección General de Tráfico (DGT), es aumentar la frecuencia de las revisiones médicas y de aptitud para garantizar que la persona mantiene las capacidades necesarias para conducir con seguridad. No es un castigo, sino una forma de comprobar más a menudo que todo sigue en orden a medida que avanza la edad.
Conviene recordar, además, que la renovación puede hacerse desde tres meses antes de la caducidad sin perder días de validez, y que, aunque un permiso caducado se puede renovar sin exámenes, no se puede conducir legalmente mientras esté vencido.

Qué implica el reconocimiento médico
Aquí está la clave que suele generar confusión: el reconocimiento médico que hay que superar es exactamente el mismo a cualquier edad. No hay pruebas adicionales ni requisitos especiales por tener 65 años; lo único que cambia es que se pasa con más frecuencia.
De hecho, hay aspectos que juegan a favor del conductor mayor. Los mayores de 70 años están exentos de pagar la tasa de renovación, y si durante el reconocimiento se detecta alguna condición que aconseje un seguimiento más cercano, el permiso se renueva por un periodo menor, pero también se paga una tasa más baja.













