El impacto de Orson Welles en el cine, el teatro y la radio es innegable. Desde el icónico Ciudadano Kane hasta su aclamada adaptación radiofónica de La guerra de los mundos, Welles influyó en todos los rincones de las artes durante su vida.
Pero su carrera no quedó encapsulada en su filmografía, sino que también fue un pensador que reflexionó profundamente sobre la naturaleza humana. Durante una entrevista realizada en 1960 y recogida en el documental Orson Welles: The Paris Interview, el realizador fue categórico: “Prefiero cualquier otra lealtad en la vida al arte”. Con esta frase, dejó claro que, para él, la existencia humana era el auténtico tesoro humano.
Una de sus máximas más recordadas resume su visión oscura pero honesta del ser humano: “Nacemos solos, vivimos solos y morimos solos. Solo el amor y la amistad crean la ilusión momentánea de que no estamos completamente solos”. Esta frase encapsula la filosofía de un artista que marcó el siglo XX.
La vida y el pensamiento de Orson Welles
Welles nació el 6 de mayo de 1915 en Kenosha, Wisconsin. Su infancia se complicó con la muerte de su madre cuando apenas tenía nueve años. Su padre, un inventor excéntrico y alcohólico, lo dejó a la tutela de un médico amigo de la familia. Estas tragedias tempranas moldearon el carácter y la visión del mundo del cineasta.
Tras rechazar una beca en la Universidad de Harvard, Welles decidió viajar a Europa. Al entrar en el Teatro Gate de Dublín, se autoproclamó estrella de Broadway, consiguió su primer papel profesional en el escenario a los 16 años y comenzó a viajar por el mundo.
A los 19 años, el joven actor se fugó con Virginia Nicholson, una glamurosa socialité de Chicago, lo que marcó el inicio de sus aventuras románticas. “Si no hubiera habido mujeres, todavía estaríamos en cuclillas en una cueva comiendo carne cruda, porque creamos la civilización para impresionar a nuestras novias”.
Welles tenía bien definidas sus prioridades: “Odio la concepción romántica del arte como algo que tiene prioridad sobre cualquier otra cosa. Creo que es lo último que se debe tener en cuenta”.
¿Cuál es el legado de Welles?
Se dice que Welles, que en su etapa adulta creció con sobrepeso debido a su consumo excesivo de alimentos calóricos y alcohol, enfermó, y su obesidad agravó sus problemas médicos preexistentes. Tras una vida llena de “mujeres sobreexcitadas” y mucho champán, el actor fue encontrado muerto de un infarto el 2 de noviembre de 1985.
Su influencia se ve en generaciones de directores posteriores. El cine moderno es, en muchos sentidos, el cine que Welles inventó. Pero Welles también demostró que el cine podía ser un medio para explorar la filosofía y no sólo debía ser un entretenimiento, sino también un arte.
“No creo que ninguna palabra pueda explicar la vida de un hombre”. Así lo dijo Charles Foster Kane, protagonista de la obra más famosa de Welles. Describir la vida del director en una sola palabra parece imposible, pero hoy, a más de 40 años de su muerte, la palabra que resume su legado es “perdurable”.