El submarino S-82 “Narciso Monturiol” inició sus pruebas de mar en aguas de Cartagena, un paso decisivo para el programa S-80 y para la renovación de la capacidad submarina española.
La primera navegación marca el salto del astillero a la validación operativa. El objetivo es que el submarino S-82 sea entregado a la Armada antes de que termine 2026, si la campaña técnica avanza sin incidencias relevantes.
Navantia considera este avance un “hito clave” dentro del programa S-80. La serie contempla cuatro unidades: S-81 “Isaac Peral”, S-82 “Narciso Monturiol”, S-83 “Cosme García” y S-84 “Mateo García de los Reyes”.
El submarino S-82 inicia sus pruebas de mar en Cartagena
El submarino S-82 realizó su primera salida en superficie en aguas de Cartagena, utilizando ya sus sistemas de propulsión propios. Durante esta navegación inicial se revisan equipos y sistemas clave a bordo.
Esta fase llega después de completar las pruebas de puerto. Es el paso previo a una campaña de ensayos en la mar que irá aumentando su dificultad con nuevas navegaciones, inmersiones y comprobaciones operativas.
El calendario mantiene como meta la entrega del buque a la Armada antes de final de año. Para ello, el comportamiento del submarino S-82 deberá validarse en condiciones reales de operación.
Del astillero al mar: qué significa este hito para la Armada
El “Narciso Monturiol” es el segundo submarino de la clase S-80 Plus. Fue puesto a flote en el astillero de Navantia en Cartagena en octubre de 2025, en una ceremonia presidida por la ministra de Defensa.
Desde entonces, el buque completó un ciclo de pruebas de puerto. Entre esos trabajos estuvieron el embarque de gasoil, la carga de baterías y las pruebas de propulsión sobre amarras.
La secuencia del S-81 ya en servicio y del submarino S-82 en pruebas de mar refuerza la imagen de un programa que avanza hacia la modernización de la Armada.
El programa S-80, una apuesta estratégica para España
El programa S-80 es uno de los proyectos más ambiciosos de la industria naval española. La inversión ronda los 4000 millones de euros entre 2018 y 2032.
Además de su valor militar, el programa genera miles de empleos directos e indirectos. También moviliza una cadena de suministro formada por más de un centenar de empresas colaboradoras.
La serie S-80 está llamada a sustituir a los veteranos S-70. Su objetivo es consolidar una capacidad submarina propia, con mayor autonomía, sistemas de combate avanzados y soluciones de propulsión de nueva generación.
Las pruebas de mar serán el filtro decisivo para el Narciso Monturiol
La campaña del submarino S-82 se organizará por fases. Primero se realizarán navegaciones en superficie, después inmersiones estáticas a cota periscópica y, finalmente, inmersiones progresivas.
Durante este proceso se revisarán la electrónica, los sonares, la propulsión y los sistemas de seguridad. Cada etapa permitirá comprobar si el buque responde correctamente fuera del entorno controlado del astillero.
Fuentes navales apuntan a que el conjunto de pruebas de mar puede prolongarse alrededor de un año. Aun así, la entrega formal a la Armada se mantiene como objetivo para 2026.