El verano que parecía no tener fin empieza a mostrar sus primeras grietas en la mitad norte de la Península Ibérica. Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco afrontan una racha de varios días con cielos cubiertos, precipitaciones y máximas que en algunos momentos no llegarán a los 20 grados. Un escenario poco habitual para agosto, pero que los modelos meteorológicos venían anticipando desde hace días.
El cambio de patrón no es un episodio aislado. El flujo atlántico ha ganado posiciones frente al anticiclón que dominó la primera mitad del verano, y el resultado es una entrada de aire húmedo y frío procedente del norte que convierte el litoral cantábrico y las costas gallegas en las zonas con mayor acumulación de nubes y lluvia del país.
Las zonas más afectadas por el cielo cubierto y la lluvia en España
Galicia es, junto con Asturias occidental, el territorio donde la nubosidad se presenta de forma más persistente. La nube baja costera puede quedarse instalada durante horas sin levantarse, especialmente en la franja que va de Foz a Ribadeo y en la costa norte de A Coruña. Cantabria y el País Vasco también registran cielos cubiertos con lluvia, sobre todo a partir del lunes 17, cuando las precipitaciones entran de noche y con mayor intensidad por el oriente cantábrico.
El modelo del Centro Europeo de Predicción Meteorológica confirma esa distribución: los acumulados de lluvia más altos para los próximos siete días se concentran en Asturias, con Oviedo rondando los 8 milímetros en la mediana del conjunto de escenarios, y en el norte de Galicia, con A Coruña cerca de los 6. Cantabria y el País Vasco muestran cifras menores pero también significativas. El resto de la Península queda en gran medida al margen de este episodio.
¿Cuándo vuelve el buen tiempo al norte de España?
La recuperación no es inmediata. La previsión más actualizada, publicada este 12 de agosto, apunta a una semana complicada para la cornisa cantábrica. El jueves 20 llegan nubes desde la tarde, y el viernes la entrada de viento norte trae lluvia que se prolonga hasta el sábado con un descenso notable de temperaturas: máximas cerca de los 20 grados y mínimas en torno a los 15.
El domingo 24 podría ofrecer un respiro breve, pero el lunes 25 se espera la llegada de una borrasca atlántica con dos días de precipitaciones intensas y posibles tormentas. Las máximas podrían caer por debajo de los 20 grados y las mínimas acercarse a los 15. Esa situación se extendería hasta al menos el jueves 27. La posibilidad de que el anticiclón recupere posiciones antes del cierre de agosto existe, pero no está garantizada con los datos actuales.
El norte de España y la lluvia de agosto: un fenómeno recurrente
La segunda quincena de agosto marca históricamente el inicio del cambio estacional en la franja norte. El flujo atlántico recupera terreno frente al anticiclón de las Azores y las borrascas empiezan a circular por latitudes más bajas, afectando con mayor frecuencia a Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco.
La AEMET señala que este verano de 2026 siguió hasta mediados de agosto un patrón de NAO positiva que mantuvo el buen tiempo y el calor extremo en gran parte del país. Julio fue, según el organismo, el mes más cálido de la serie histórica, empatado con 2022. El giro hacia una NAO más variable abre ahora la puerta a entradas atlánticas repetidas que, en el norte, se traducen en días con cielos cubiertos, descenso de temperaturas y lluvia acumulada que puede ser significativa en zonas de montaña y litoral.