

Desde hace años se percibe a las bebidas light como una alternativa “más saludable” frente a las gaseosas azucaradas. Sin embargo, una investigación observacional llevada a cabo en Estados Unidos alerta de una posible relación entre el consumo frecuente de refrescos sin azúcar y un mayor aumento de la circunferencia de cintura en personas mayores de 65 años. Este hallazgo pone el foco en un aspecto distinto de la salud que va más allá del contenido calórico.
El estudio, conocido como San Antonio Longitudinal Study of Aging (SALSA), siguió a cientos de adultos mayores durante casi una década. Los resultados señalan que quienes consumían bebidas diet con edulcorantes artificiales presentaron un aumento de cintura notablemente mayor que quienes no las tomaban, incluso después de ajustar por factores como edad, peso inicial o actividad física.
Relación entre bebidas dietéticas y aumento del perímetro abdominal en mayores
La investigación SALSA incluyó a un grupo de personas mayores de 65 años que vivían en San Antonio, Texas. A lo largo de aproximadamente 9,4 años, los participantes fueron evaluados en varias visitas para registrar aspectos como su consumo de bebidas dietéticas y el cambio en la circunferencia de su cintura.
Los resultados mostraron que las personas que no consumían bebidas light aumentaron su cintura de forma moderada en ese periodo. En cambio, aquellas que bebían una o más bebidas diet al día registraron un aumento de la cintura casi cuatro veces superior al grupo de no consumidores.
Este patrón también se observó de forma escalonada: los bebedores ocasionales de bebidas light tuvieron un incremento intermedio, entre los no consumidores y los habituales. La tendencia sugiere una relación de “dosis-respuesta”, es decir, que mayor consumo se asocia con mayor crecimiento de la circunferencia abdominal.

¿Qué significa este aumento de cintura?
La circunferencia abdominal es un indicador clave de la distribución de grasa en el cuerpo. Un mayor perímetro abdominal, incluso sin cambios drásticos en el peso total, suele asociarse con mayores riesgos de problemas metabólicos. Entre ellos se encuentran la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico, una combinación de factores que afecta especialmente a personas mayores.
El aumento significativo de la cintura entre consumidores de bebidas light plantea preguntas sobre cómo estos productos pueden influir en la salud a largo plazo. Aunque los edulcorantes no aportan calorías, su presencia puede alterar señales internas relacionadas con el apetito y el metabolismo, según algunas hipótesis científicas en análisis.
Es importante subrayar que el estudio SALSA, como muchas investigaciones de este tipo, muestra una asociación estadística y no una relación de causa directa. Esto significa que no se ha demostrado que las bebidas light “causen” directamente el aumento de cintura, pero sí que existe una relación consistente entre el patrón de consumo y los cambios observados en la medida abdominal.
¿Por qué preocupa especialmente en mayores de 65?
Los cambios metabólicos y fisiológicos que ocurren con la edad pueden hacer que las personas mayores sean más susceptibles a ciertos efectos nutricionales y ambientales. La acumulación de grasa en la zona abdominal es una de las señales de riesgo más relevantes en esta etapa de la vida debido a su conexión con disfunciones metabólicas y mayor probabilidad de problemas cardiovasculares.
Aunque las bebidas sin azúcar se promocionan por no aportar energía, este estudio sugiere que su consumo habitual podría no ser neutral para la salud metabólica de los mayores. El efecto observado en la medida de la cintura indica que el organismo podría responder de maneras complejas a los compuestos que sustituyen al azúcar.
Este tipo de hallazgos son consistentes con otras líneas de investigación que exploran cómo los edulcorantes artificiales interactúan con señales de saciedad, apetito y microbiota intestinal, aunque estos mecanismos aún no están completamente aclarados.
Contexto y debate científico
El estudio SALSA no es el único que ha explorado los posibles efectos de los edulcorantes artificiales en la salud de adultos mayores. Otras investigaciones observacionales también han identificado asociaciones entre bebidas diet y riesgos cardiometabólicos, como diabetes o problemas cardiovasculares, aunque con distintos grados de evidencia.
Además, organizaciones sanitarias y expertos en nutrición señalan que, aunque los edulcorantes no nutritivos pueden ser útiles para reducir el consumo de calorías y azúcar, su impacto a largo plazo en mecanismos metabólicos aún requiere más estudio, especialmente en poblaciones vulnerables o de edad avanzada.
Este debate destaca la complejidad de traducir hallazgos científicos en recomendaciones generales, y subraya la importancia de considerar múltiples factores como dieta global, estilo de vida y contexto individual al evaluar los riesgos y beneficios de los productos “sin azúcar”.














