Las estrías (también llamadas marcas de estiramiento) son un tipo de cicatriz cutánea que aparece cuando la piel se estira o se reduce rápidamente, según la Academia Americana de Dermatología. No son contagiosas ni representan, por sí mismas, un problema de salud.
Aunque suelen asociarse más a las mujeres, las estrías en hombres también son frecuentes, especialmente durante estirones de crecimiento, cambios bruscos de peso o aumento rápido de masa muscular.
Definición de las estrías y cuáles son sus causas
Las estrías (striae) son bandas lineales tipo cicatriz que se forman cuando la piel se estira o se encoge rápido y se alteran fibras de sostén como el colágeno y la elastina. En la fase inicial suelen verse rojizas/violáceas (estrías rojas o striae rubrae) y con el tiempo aclaran y se vuelven blanquecinas (estrías blancas o striae albae).
Las causas de las estrías se relacionan, sobre todo, con cambios rápidos del cuerpo: subidas o bajadas bruscas de peso, estirones de crecimiento en la adolescencia y aumento acelerado de masa muscular (por ejemplo, en entrenamiento de fuerza). La predisposición genética y las variaciones hormonales también influyen en quién las desarrolla y con qué intensidad.
Estrías en hombres: en qué zonas del cuerpo aparecen más
Las estrías pueden aparecer en distintas zonas, pero son más habituales en abdomen, muslos, caderas, glúteos, brazos y zona lumbar. En hombres que entrenan fuerza con aumentos rápidos de volumen, también son frecuentes en hombros y espalda.
Además de la genética, las hormonas pueden influir en la aparición de estrías en ambos sexos: no es un fenómeno exclusivo de las mujeres. En la práctica, la combinación de predisposición familiar y cambios rápidos del cuerpo (crecimiento, peso o músculo) explica buena parte de los casos de estrías en hombres.
El entrenamiento de fuerza puede asociarse a estrías si el aumento de volumen muscular es muy rápido. Además, el uso de esteroides (incluidos anabólicos) se vincula con la aparición de estrías, entre otros efectos adversos, por cambios en la piel y por incrementos acelerados del tamaño corporal.
La evidencia más consistente indica que las estrías se relacionan principalmente con estiramiento rápido de la piel, genética y factores hormonales; no con “déficits” específicos de colágeno o elastina en la dieta. Aun así, una alimentación variada que aporte proteínas, zinc y vitaminas (entre ellas, vitamina C, relevante para la síntesis de colágeno) ayuda a sostener la salud de la piel, aunque no garantiza prevenir estrías.
Tratamientos para estrías en hombres: qué funciona y qué resultados esperar
Distinguir entre estrías rojas (recientes) y estrías blancas (maduras) ayuda a ajustar expectativas: las lesiones nuevas suelen responder mejor a tratamientos que buscan reducir el enrojecimiento y estimular la remodelación de la piel, mientras que las blancas son más difíciles de mejorar, según la Cleveland Clinic. En cualquier caso, los procedimientos pueden atenuarlas, pero no suelen “borrarlas” por completo.
Estrías rojas: qué hacer cuando recién aparecen
Cuando las estrías rojas o violáceas son recientes, suele ser el mejor momento para consultar: algunos tratamientos (por ejemplo, retinoides tópicos bajo indicación médica, ácido hialurónico y procedimientos en consultorio como láser o microneedling) tienden a ofrecer mejores mejoras cosméticas que en fases tardías.
Estrías blancas: por qué cuestan más y qué opciones hay
Cuando las estrías blancas se ven “nacaradas”, suelen estar más cicatrizadas y el objetivo pasa a ser mejorar textura y contraste con la piel. Puede haber resultados, pero suelen requerir más sesiones y expectativas realistas: se busca atenuarlas, no eliminarlas por completo.En cremas y geles, conviene priorizar ingredientes con alguna evidencia (y evitar promesas de “borrado”): en estrías recientes, se estudió el ácido hialurónico y retinoides como retinol o tretinoína, que pueden ayudar a que se noten menos con uso sostenido. En cambio, los remedios caseros populares (aceites, manteca de cacao o vitamina E aplicada en la zona) no mostraron resultados consistentes.Para estrías más antiguas, los procedimientos dermatológicos pueden combinarse según el caso: láser, dermoabrasión y microneedling son opciones habituales para mejorar textura; algunos equipos usan radiofrecuencia como apoyo para estimular remodelación. La elección depende del tipo de piel, la zona y el color de la estría, y suele requerir varias sesiones.