A miles de kilómetros de España, en plena isla de la Polinesia Francesa, se encuentra un atolón que durante décadas estuvo inevitablemente ligado al nombre de Marlon Brando. El actor quedó cautivado por Tetiaroa durante el rodaje de Rebelión a bordo y pocos años después decidió adquirir el lugar con la idea de conservar gran parte de su entorno natural.
La operación comenzó a concretarse en 1966, cuando Brando compró la mayor parte de los islotes, y terminó de completarse a comienzos de 1967. La Tetiaroa Society sitúa la adquisición definitiva en ese último año, mientras que la NASA señala que el actor compró el atolón entre 1966 y 1967.
Seis décadas después, Tetiaroa es mucho más que la antigua isla privada de una estrella de Hollywood. El atolón se ha convertido en un importante refugio para la tortuga verde, una especie que regresa a sus playas para reproducirse y que desde hace casi dos décadas es objeto de un programa sistemático de seguimiento y conservación.
Cómo Marlon Brando terminó comprando una isla en la Polinesia
Tetiaroa se encuentra al norte de Tahití y está formado por 12 pequeños islotes de coral que rodean una laguna. Además, antes de quedar asociado a Hollywood, el atolón ya tenía una larga historia, ya que durante siglos había sido utilizado como lugar de descanso por miembros de la realeza tahitiana.
Marlon Brando llegó a la Polinesia a comienzos de los años sesenta para trabajar en Rebelión a bordo. Tras conocer Tetiaroa, comenzó a negociar su adquisición y en octubre de 1966 pagó unos 200.000 dólares por la mayor parte del territorio, antes de completar la compra del resto meses después.
Su proyecto no consistía simplemente en transformar el atolón en un gran complejo turístico. Brando imaginaba un lugar en el que pudieran convivir investigación científica, conservación ambiental y un modelo de desarrollo sostenible, una visión que posteriormente continuaron distintas organizaciones vinculadas a Tetiaroa.
Tras su muerte en 2004, esa filosofía continuó mediante el trabajo de la Tetiaroa Society y otras organizaciones. Actualmente también funciona allí The Brando, un complejo turístico que colabora con proyectos científicos y de protección ambiental desarrollados en el atolón.
El paraíso de las tortugas verdes: más de 15.600 crías en una temporada
La tortuga verde es uno de los grandes símbolos naturales de Tetiaroa. Sus playas constituyen un área especialmente valiosa porque ofrecen espacios de anidación relativamente poco alterados por el desarrollo urbano, algo cada vez más difícil de encontrar en otras zonas de la Polinesia Francesa.
Desde hace cerca de dos décadas, la organización Te Mana o Te Moana realiza un programa de seguimiento de las tortugas con apoyo de Tetiaroa Society y otras instituciones. Durante la temporada 2024-2025, los equipos contabilizaron 430 rastros de tortugas y 161 nidos confirmados.
También se produjeron 113 avistamientos de hembras, entre los que se identificaron 19 ejemplares diferentes. Diez eran hembras nuevas para el programa y otras nueve regresaron después de permanecer entre cuatro y ocho años sin ser observadas en las playas del atolón.
Por otro lado, el dato científico más llamativo fue el número de nacimientos. Esto se debe a que los investigadores estimaron más de 15.600 crías de tortuga verde emergidas durante esa temporada, además de rescatar y liberar 227 ejemplares que necesitaron asistencia.
De isla privada de Hollywood a laboratorio de conservación
Tetiaroa no está completamente libre de amenazas. Las tortugas siguen expuestas a problemas como la contaminación, la actividad pesquera y el cambio climático una vez que abandonan las playas y comienzan a desplazarse por el Pacífico.

El propio ecosistema terrestre también sufrió durante años la presencia de especies invasoras. Las ratas introducidas en el atolón se alimentaban de huevos, crías de tortuga, aves y vegetación autóctona, lo que llevó a desarrollar programas específicos para eliminarlas y recuperar el equilibrio ambiental.
Los resultados de conservación, sin embargo, han convertido al lugar en un sitio de especial relevancia. En 2019 Tetiaroa fue declarado “Hope Spot” por Mission Blue, reconocimiento destinado a zonas marinas consideradas importantes para la salud de los océanos.











