La carrera armamentística para protegerse ante un escenario de Tercera Guerra Mundial ha comenzado y España no desea quedar rezagada. En un contexto de detonaciones bélicas cada vez más frecuentes, la Armada ha iniciado la misión de modernizar toda su flota de combate.
Frente a las nuevas exigencias de inversión en defensa, el país ha adquirido submarinos, fragatas de última generación, buques de intervención subacuática, de acción marítima, hidrográficos, de aprovisionamiento de combate, inteligencia y cazaminas.
Según Infodefensa, que dedica un monográfico a la Armada española, presentado la última semana de junio en un acto presidido por el jefe de Estado Mayor (AJEMA), almirante general Antonio Piñeiro, los programas incluyen la construcción de 23 nuevos buques y la modernización de 14 ya existentes para que sigan operando con garantías.
La antesala de una guerra mundial el país construirá 4 submarinos s-80 para defensa
Uno de los programas más ambiciosos es la construcción de 4 submarinos de la serie S-80, el primero de los cuales, Isaac Peral, ya está realizando operaciones en el mar tras ser entregado a la Armada en noviembre de 2023.
El siguiente, el S-82 Narciso Monturiol, fue puesto a flote el 21 de julio del año 2023 y su entrega está programada para 2026; dos años después se prevé la entrega del S-83 Cosme García y para el año 2030 el S-84 Mateo García de los Reyes.
Se renueva la fuerza de los escoltas
Un programa notable consiste en la construcción de cinco fragatas F-110, barcos con múltiples funciones que poseen capacidades avanzadas de guerra antiaérea, antisubmarina y de superficie.
Se anticipa que la entrega de la primera fragata se realice en abril de 2028 y que las subsiguientes se entreguen anualmente hasta completar la serie en 2032.
Adicionalmente, las actuales cinco fragatas de la serie F-100 (Álvaro de Bazán, Almirante Juan de Borbón, Blas de Lezo, Méndez Núñez y Cristóbal Colón) experimentaràn actualizaciones en los próximos años, con el fin de mantenerlas operativas hasta finales de la década de 2040.
El Consejo de Ministros dio luz verde el pasado 27 de mayo a la construcción de este buque que reemplazará al A-14 Patiño, una vez acabe su vida útil. Se prevé que el nuevo barco esté operativo para 2030 y se sume entonces al A-14 Cantabria, en funcionamiento desde 2010.
El Ministerio de Defensa firmó en junio la orden de ejecución del nuevo Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC), que se construirá en el astillero de Navantia, en Ferrol, con un presupuesto de 650 millones de euros.
Un barco de inteligencia, denominado como buque EW (las siglas en inglés de guerra electrónica) y un vehículo anfibio de combate con capacidad para navegar entre los barcos que lo transportan, ambos incluidos en el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, presentado el pasado mes de abril, completan el listado de la nueva flota de la Armada.
En junio del año pasado ha entrado en servicio el buque multipropósito Cartagena tras su adaptación para nuevos cometidos como operaciones de vigilancia marítima, minado y desminado o apoyo a buceadores. Se prevé la adquisición de uno o dos más.
En los próximos años la Armada contará con dos buques hidrográficos costeros y uno oceánico, encargados de la realización de la cartografía náutica.
Además, está prevista la modernización de seis cazaminas mediante la actualización de los equipos de detección sonar y de sistemas de mando y control, así como la incorporación de nuevas tecnologías y la previsión es que estén listos en 2027.
Con información de EFE