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El Port-au-Prince, un barco corsario británico que, según la leyenda, fue atacado en 1806 por orden del rey Ulukalala Finau II. Al llegar a Tonga, gran parte de su tripulación fue masacrada por guerreros locales, marcando uno de los episodios más recordados del pasado colonial en la región.
Este episodio violento se convirtió en uno de los más emblemáticos de los primeros contactos coloniales en el Pacífico Sur. Ahora, este legendario barco pirata, mencionado en relatos populares de Tonga, fue hallado frente a las costas de Australia en el Pacífico, donde habría naufragado en el siglo XIX con su bodega repleta de tesoros.
El enigmático barco pirata encontrado en las costas del Pacífico
La portavoz del ministerio de Turismo local, Sandra Fifita, afirmó: “Un buceador local se topó con un navío cuyas características eran similares a las del legendario buque pirata frente a la isla de Foa".
Este hallazgo generó gran entusiasmo en la comunidad tongana, ya que podría ofrecer datos clave sobre la historia marítima y los primeros contactos coloniales en la región del Pacífico Sur.

El navío podría contener valiosos metales y objetos religiosos, según un comunicado
Este descubrimiento representa un hito importante para el pueblo tongano, dado que el naufragio promete aportar una valiosa cantidad de datos sobre la historia de Tonga, en particular sobre las islas Ha’apai, según explicó Sandra Fifita.
Actualmente, varios equipos de buzos locales están trabajando en el mapeo detallado del sitio, con el objetivo de documentar exhaustivamente el pecio y remitir toda la información recopilada al Museo Marítimo Nacional de Greenwich, en Inglaterra.
El misterio del buque pirata desaparecido en el Pacífico
El “Port-au-Prince” fue construido en Francia, pero la armada británica lo capturó en la capital de Haití, que da nombre al buque, y fue enviado al “Nuevo Mundo” con el objetivo de atacar y saquear a los barcos españoles. En 1805, bajo el mandato del capitán Duck, fue llevado a las aguas del Pacífico para la caza de ballenas.
Según relatos históricos y la tradición oral local, el jefe Finau ‘Ulukalala II ordenó un ataque sorpresa: la mayoría de la tripulación fue masacrada por los guerreros tonganos, quienes extrajeron el hierro y los cañones del navío antes de incendiarlo y hundirlo, dejando supuestamente su carga de tesoros (saqueados previamente de naves francesas y españolas) intacta en el fondo.
En la leyenda tongana, el barco se recuerda como un legendario buque pirata repleto de riquezas. Aunque el naufragio ocurrió frente a las costas de Tonga (y no de Australia), la historia popular lo asocia con una bodega llena de tesoros perdidos, alimentando mitos durante siglos.












