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Un equipo de paleontólogos volverá a excavar este mes en el yacimiento de Las Cerradas, en Igea, La Rioja, con el objetivo de recuperar nuevos restos fósiles de un enorme dinosaurio que habitó la región hace unos 120 millones de años. La campaña podría aportar información clave para identificar con precisión la especie y reconstruir gran parte de su esqueleto.

La intervención se desarrollará entre el 4 y el 12 de julio y contará con la participación del equipo Garras de Igea junto a investigadores de las universidades de La Rioja, País Vasco y A Coruña.

Los trabajos se concentrarán en el mismo yacimiento donde el año pasado aparecieron los primeros restos de un gran ornitópodo, un grupo de dinosaurios herbívoros que podían desplazarse tanto sobre cuatro patas como, de forma ocasional, sobre dos.

¿Qué encontraron los investigadores en el yacimiento?

Durante la campaña anterior, los especialistas recuperaron restos correspondientes a un gran ornitópodo estiracosterno, un dinosaurio con características similares a las del famoso Iguanodon. Entre los fósiles hallados aparecen huesos de las extremidades delanteras, parte de la cintura pélvica, vértebras de la cola y varias costillas.

¿Qué encontraron los investigadores en el yacimiento?
¿Qué encontraron los investigadores en el yacimiento?

A partir de esos restos, los investigadores realizaron una primera estimación que indica que el ejemplar habría alcanzado cerca de 10 metros de longitud, más de 3 metros de altura y un peso aproximado de 10 toneladas, lo que lo convierte en uno de los dinosaurios de mayor tamaño encontrados en esta zona de España.

El descubrimiento confirmó además el enorme potencial científico del yacimiento de Las Cerradas, que ya abrió nuevas líneas de investigación sobre la diversidad de dinosaurios que habitaron la cuenca riojana de Cameros durante el período Cretácico.

¿Por qué esta nueva excavación puede ser decisiva?

El principal objetivo de la campaña será ampliar la superficie excavada para localizar nuevos restos que, potencialmente, pertenezcan al mismo individuo descubierto en 2025. Si aparecen más piezas anatómicas, los científicos podrán reconstruir con mayor precisión el esqueleto completo del animal.

EFE

Además de definir con mayor exactitud su tamaño y sus características morfológicas, los nuevos hallazgos podrían permitir establecer su identidad taxonómica, es decir, determinar si pertenece a una especie ya conocida o si se trata de un dinosaurio hasta ahora no identificado.

Hace unos 120 millones de años, el territorio que hoy ocupa La Rioja formaba parte de un extenso sistema de lagunas, llanuras embarradas y pequeños canales que favoreció tanto la presencia de una abundante fauna de dinosaurios como la excepcional conservación de sus huellas y restos óseos, una característica que convirtió a la región en uno de los enclaves paleontológicos más importantes de España.