Cada vez más personas prestan atención a lo que comen. Ya sea por salud, por rendimiento físico o por prevención de enfermedades, la alimentación saludable en España se ha convertido en una prioridad creciente.
En este contexto, distintos estudios han puesto el foco en los hábitos alimentarios de la población. Uno de los más recientes revela que una gran parte de los españoles sigue un patrón concreto, ampliamente recomendado por expertos, aunque mantenerlo resulta cada vez más costoso.
La dieta que sigue el 50% de los españoles y por qué preocupa su coste
El informe “Alimentación saludable 2024” elaborado por la consultora Taquion analiza los hábitos alimentarios en España y concluye que el 50% de los españoles sigue la dieta mediterránea, uno de los modelos nutricionales más valorados a nivel internacional.
El estudio se basó en entrevistas realizadas a 1358 personas en enero de 2024, lo que ofrece una radiografía actualizada de cómo comen los ciudadanos. Según el informe, esta dieta destaca por su equilibrio nutricional, aunque su coste empieza a ser un factor determinante para muchos hogares.
Entre los principales motivos para seguir este patrón alimentario destacan los beneficios para la salud física y mental (74%), el aporte de nutrientes esenciales (61%) y la reducción del riesgo de enfermedades (52%), lo que explica su fuerte implantación en el país.
Qué es la dieta mediterránea y cuáles son sus beneficios para la salud
La dieta mediterránea se basa en el consumo de alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos, junto con el uso predominante de aceite de oliva como principal fuente de grasa.
También incluye un consumo moderado de pescado, aves, lácteos y huevos, mientras limita la ingesta de carnes rojas y productos ultraprocesados. Este patrón alimentario está asociado a un estilo de vida que prioriza la calidad de los alimentos y la moderación.
Diversas investigaciones respaldan sus beneficios. Un estudio de la Harvard T.H. Chan School of Public Health destaca que este modelo alimentario se asocia con una reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y mortalidad general, lo que lo posiciona como uno de los más saludables a nivel global.
Además, organismos como la Fundación Dieta Mediterránea señalan que su equilibrio nutricional contribuye al mantenimiento del peso y a una mejor calidad de vida a largo plazo.
Por qué cada vez es más difícil seguir la dieta mediterránea en España
A pesar de sus beneficios, el mismo estudio revela una tendencia preocupante. Un 73% de los españoles reconoce tener dificultades para mantener una alimentación saludable, lo que evidencia un cambio en los hábitos de consumo.
El principal obstáculo es el precio de los alimentos saludables (39%), seguido por la dificultad de compatibilizar la dieta con el entorno social (30%), la falta de tiempo (25%), los compromisos diarios (21%) y la preferencia por productos menos saludables (18%).
El informe también destaca que productos clave como el aceite de oliva y el pescado, pilares de la dieta mediterránea, han experimentado subidas de precio que dificultan su consumo habitual. Esto genera una brecha entre el conocimiento de lo que se debe comer y la capacidad real de sostener ese hábito en el tiempo.
En la práctica, la dieta mediterránea en España sigue siendo el modelo de referencia, pero su acceso ya no es igual para todos. El desafío no pasa solo por elegir bien los alimentos, sino por poder sostener esa elección en un contexto económico cada vez más exigente.