

Benetton, la histórica marca italiana de moda, atraviesa una de sus peores crisis. Fundada en 1965 en Treviso, supo ser símbolo de diseño, sostenibilidad y campañas audaces bajo el lema “Todos los colores del mundo”. Durante décadas, fue un referente global de la moda accesible con identidad.
Sin embargo, la firma no logró sostener su posición frente a la competencia feroz del fast fashion y terminó perdiendo relevancia. A esto se suman años de mala gestión, decisiones cuestionables y problemas financieros que hoy desembocan en un masivo cierre de locales a nivel internacional.
De ícono global a crisis terminal: el colapso de Benetton frente al fast fashion
En el año 2000, Benetton ocupaba el puesto 75 entre las marcas más valiosas del mundo, según el ranking de Interbrand. Sin embargo, apenas dos años después, la firma italiana desapareció del ranking global, mientras Zara y H&M se consolidaban como líderes del fast fashion, imponiendo un modelo basado en renovación constante, velocidad de producción y precios competitivos que la marca italiana no supo igualar.

La firma italiana dejó de cotizar en bolsa en 2012 y actualmente forma parte del holding Edizione, controlado por la familia Benetton. En medio de un proceso de reestructuración, anunció en 2024 el cierre de 419 tiendas en todo el mundo, de las cuales 180 cerraron ese año. El plan de ajuste incluye además cientos de despidos, con 169 puestos eliminados en España, lo que evidencia el alcance global de la crisis financiera que atraviesa la marca.

“Me traicionaron”: Luciano Benetton renuncia y denuncia un agujero de 100 millones de euros
El fundador Luciano Benetton anunció su renuncia en mayo de 2024, hace casi dos años, denunciando una crisis financiera interna mucho más grave de lo estimado públicamente. Reveló la existencia de un “agujero de 100 millones de euros” en las cuentas del grupo y acusó directamente a la alta dirección de haberlo “traicionado”. Las declaraciones del empresario de 89 años expusieron conflictos internos y problemas de gestión que se venían incubando desde hace años en la compañía familiar.
"Confié y me equivoqué“, declaró en una entrevista con Corriere della Sera, donde también reconoció que “la fotografía que mostraban del grupo no era real”. Tras haber dejado la empresa en 2012 con números positivos, regresó en 2018 a pedido de su hermano Gilberto, poco antes de su fallecimiento.
Su salida marca el cierre definitivo de una era para una de las marcas italianas de moda más emblemáticas del siglo XX. “Dejé la empresa sana en 2012, con una facturación de 2.000 millones de euros y beneficios positivos. Solo regresé en 2018 tras la insistencia de mi hermano Gilberto, poco antes de su fallecimiento", declaró Luciano Benetton al anunciar su renuncia, reconociendo que confió en una dirección que no reflejaba la situación financiera real de la compañía.
A casi dos años de la renuncia de Luciano Benetton, la marca italiana ha profundizado su plan de ajuste. En 2025, bajo la dirección del CEO Claudio Sforza, la compañía cerró 500 tiendas adicionales a nivel mundial, reduciendo su red global de aproximadamente 3500 a 3000 locales.
Cómo es la situación de Benetton en 2026
La facturación de 2024 alcanzó 917 millones de euros, un 16,4% menos que en 2023, mientras que las pérdidas se redujeron de 230 millones en 2023 a 60 millones en 2024. La empresa cerró fábricas en Túnez, Croacia y Serbia, y redujo su plantilla de 1100 a 700 empleados a finales de 2025.
En España, 31 tiendas cerraron en 2025, afectando a 138 trabajadores, incluyendo locales en Cataluña (Girona, Sabadell, Sant Cugat, Lleida y Mataró), Madrid y otras comunidades.
La estrategia se enfoca en digitalización y reducción de costos, con el objetivo de retornar a beneficios en 2026 o 2027, aunque el mercado sigue dominado por gigantes del fast fashion como Zara, H&M y nuevos competidores como Shein.











