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La mejora de los salarios de las Fuerzas Armadas se ha convertido en uno de los debates más sensibles dentro de la política de defensa. Tras años de incrementos considerados insuficientes por el personal militar, el Ejecutivo ha confirmado que trabaja en una actualización retributiva con horizonte en 2026, en un intento por corregir el desfase acumulado frente al coste de vida.

La medida, aún en fase de definición, afecta a miles de efectivos del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire. Aunque no hay cifras cerradas, el Ministerio de Defensa ha reconocido que el objetivo es lograr un aumento salarial estructural, que vaya más allá de subidas puntuales y tenga impacto real en las nóminas.

La actualización de sueldos militares se debate en un contexto de revisión del gasto en defensa y de las condiciones laborales.

Cuánto subirán los sueldos de las Fuerzas Armadas en 2026

El plan del Gobierno contempla un incremento progresivo de los salarios militares a partir de 2026. Según el documento, la intención es aplicar una mejora que tenga en cuenta tanto el empleo como la antigüedad y las responsabilidades asociadas a cada destino.

Desde Defensa se insiste en que el aumento no será lineal, sino que buscará corregir las mayores brechas retributivas dentro de las Fuerzas Armadas. Esto implica que algunos perfiles podrían notar el impacto antes que otros, en función de su categoría y complemento específico.

Las asociaciones profesionales han valorado el anuncio como un primer paso, aunque advierten de que la clave estará en la cuantía final y en que el incremento no quede diluido por la inflación. El objetivo, subrayan, es recuperar poder adquisitivo perdido en los últimos años.

A qué militares afectará el aumento salarial previsto

La actualización salarial alcanzará a todos los miembros de las Fuerzas Armadas, desde tropa y marinería hasta suboficiales y oficiales. No obstante, el impacto concreto variará según el empleo y el tipo de complemento que perciba cada militar.

Uno de los focos del debate está en los rangos más bajos, que concentran los salarios más ajustados. En estos casos, las asociaciones reclaman que el aumento sea suficiente para garantizar condiciones de vida dignas y frenar la salida de personal cualificado hacia el sector privado.

También se analiza cómo integrar esta subida en el sistema de complementos, para evitar desequilibrios entre destinos o funciones similares. El Ministerio de Defensa ha señalado que el diseño final buscará un reparto equilibrado y sostenible en el tiempo.

Por qué el Gobierno impulsa ahora la subida de salarios militares

El impulso a este aumento salarial llega en un momento de presión creciente por parte del personal militar y de sus representantes. La pérdida de poder adquisitivo, unida a las exigencias del servicio, ha situado la cuestión retributiva en el centro del debate político.

Defensa negocia un aumento para las Fuerzas Armadas en 2026: cuánto podrían cobrar los militares en enero (foto: archivo).

Desde el Ejecutivo se reconoce que la situación actual no es competitiva frente a otros cuerpos del Estado ni frente al mercado laboral civil. Por eso, la subida salarial se plantea como una medida necesaria para retener talento, garantizar la operatividad de las Fuerzas Armadas y mejorar la moral de la tropa.

Aunque las cifras definitivas aún no están cerradas, el compromiso del Gobierno es que la mejora retributiva quede reflejada en los próximos presupuestos y tenga efectos reales a partir de 2026. Las asociaciones militares, por su parte, seguirán presionando para que el anuncio se traduzca en un aumento efectivo y suficiente de los salarios.