La comunidad médica y científica sigue enfrentándose al desafío global que representa la enfermedad de Alzheimer, una de las principales causas de demencia en el mundo y sin tratamientos capaces de frenar con eficacia su progresión. Cada avance científico genera interés y esperanza para millones de personas.
Es en este contexto que la Universidad de Navarra ha anunciado una investigación que propone un cambio de paradigma en la lucha contra el alzhéimer, centrada en aspectos metabólicos del cerebro que hasta ahora han recibido menos atención en comparación con las clásicas teorías basadas en proteínas como la beta amiloide o la tau.
La investigación que podría cambiar la forma en la que se entiende y se trata la enfermedad
El proyecto liderado por la investigadora Maite Solas, de la Facultad de Farmacia y Nutrición, ha obtenido una de las ayudas más prestigiosas del programa europeo ERC Consolidator Grant, dotada con dos millones de euros para impulsar su desarrollo.
Esta financiación permitirá ampliar el equipo de investigación y acceder a tecnología de vanguardia con la finalidad de analizar cómo el metabolismo cerebral influye en los primeros estadios de la enfermedad.
A diferencia de los enfoques tradicionales, que suelen centrarse en la acumulación de placas de proteínas y los procesos neurodegenerativos avanzados, este estudio pone el foco en las células llamadas astrocitos, que tienen un papel clave en el suministro de energía a las neuronas.
La hipótesis es que alteraciones en la manera en que estas células gestionan la energía podrían desencadenar cambios que preceden a los síntomas clínicos clásicos del alzhéimer, como la pérdida de memoria y el deterioro cognitivo.
Este enfoque innovador abre la posibilidad de detectar la enfermedad en fases tempranas, mucho antes de que los signos clínicos sean evidentes, un aspecto que podría revolucionar tanto el diagnóstico como las intervenciones terapéuticas futuras.
Por qué este enfoque representa un cambio relevante en la investigación del Alzheimer
La investigación habitual sobre Alzheimer ha estado dominada por estudios sobre placas de beta amiloide y ovillos neurofibrilares de proteína tau, considerados históricamente como las principales causas de daño neuronal. Sin embargo, estas teorías no han logrado traducirse aún en terapias que detengan de forma clara la progresión de la enfermedad.
El proyecto HyperAstroMet, nombre con el que se conoce la línea de investigación, explora cómo los astrocitos pueden estar implicados en un cambio metabólico inicial que actúe como un detonante de la enfermedad.
Este concepto parte de la idea de que cuando estas células que suministran energía fallan o cambian su funcionamiento, pueden desencadenar un efecto en cadena que afecte primero a la función cerebral y más tarde a las neuronas mismas.
Si se confirma esta hipótesis, el impacto científico sería enorme, ya que:
- Se redefine la base biológica del Alzheimer, no solo como un problema de proteínas acumuladas, sino como un trastorno metabólico cerebral.
- Se abre la puerta a nuevos biomarcadores diagnósticos, posiblemente detectables mediante análisis de sangre o de líquido cefalorraquídeo que reflejen estos cambios metabólicos tempranos.
- Se pueden diseñar estrategias preventivas o terapéuticas dirigidas específicamente a corregir o modular este metabolismo alterado en etapas iniciales.
También se espera que este enfoque pueda facilitar el desarrollo de tratamientos más eficaces que detengan o puedan retrasar el avance del Alzheimer mucho antes de que los síntomas más incapacitantes aparezcan.
Qué implicaciones tiene este nuevo paradigma para pacientes, médicos y ciencia
Las implicaciones de esta nueva línea de investigación van más allá del laboratorio. En el plano clínico, un marcador precoz del Alzheimer basado en el metabolismo cerebral permitiría que los médicos identifiquen a pacientes en riesgo antes de que ocurra el deterioro cognitivo grave, lo que podría traducirse en una mejor calidad de vida y en un impacto menor para los sistemas sanitarios y las familias afectadas.
En términos científicos, confirmar que los cambios metabólicos son un motor temprano de la enfermedad podría orientar a otros equipos de investigación a revisar modelos de estudio y líneas terapéuticas en todo el mundo.
Este enfoque complementa otras iniciativas que buscan nuevos mecanismos biológicos y biomarcadores para diversas neurodegeneraciones, como muestran proyectos internacionales que exploran perfiles proteómicos o detección de biomarcadores en sangre para identificar Alzheimer antes de que aparezcan los síntomas clínicos.
La comunidad investigadora ya considera que la enfermedad de Alzheimer es un proceso que comienza décadas antes de que los síntomas sean evidentes, lo que subraya la urgencia de enfoques innovadores como el que se está desarrollando en Navarra.
Este proyecto también destaca por su carácter colaborativo, con participación de centros internacionales que aportan perspectivas multidisciplinarias y técnicas avanzadas para analizar los datos y validar los resultados fuera del entorno local.
El reconocimiento de este enfoque por parte de instituciones europeas refuerza la importancia de apoyar investigaciones de alto riesgo y alto impacto, que lejos de repetir caminos ya transitados, exploran nuevos horizontes científicos en beneficio de la sociedad.