

Según anunció el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA (Oficina Nacional de Administración Atmosférica de Estados Unidos) se espera que una tormenta geomagnética moderada impacte a la Tierra en los próximos días. Se trata de una onda de radiación y viento solar que erupcionó desde el Sol.
Este fenómeno se originó en un agujero coronal, una región en la atmósfera solar donde las líneas del campo magnético se abren hacia el espacio. En los últimos días, este fenómeno se ha convertido en una alerta de “tormenta geomagnética leve” para todo el planeta Tierra.
La grieta abierta en la atmósfera del Sol liberará un viento solar de alta velocidad que impactó contra la Tierra el martes 16 de junio, aunque sus repercusiones se podrían extender hasta pasado el sábado. Según anunció el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, se espera una tormenta geomagnética con pronóstico de índice Kp superior a 7.
Estos fenómenos pueden producir interrupciones en distintas conexiones satelitales o comunicaciones terrestres. La tormenta solar también provocará auroras boreales en destinos donde no son frecuentes, como el hemisferio sur y distintos países de Europa.

La tormenta solar que afectará a la Tierra el próximo fin de semana
Una tormenta geomagnética consiste en una alteración significativa de la magnetosfera. Esta es la capa más exterior y grande de la atmósfera terrestre e impide el paso de las partículas cargadas de energía contenidas en el viento solar y que resultan nocivas para la vida en la Tierra.
Estas alteraciones se deben a periodos continuos de viento solar a altas velocidades y a un campo magnético del viento solar orientado hacia el sur, capaz de abrir el campo magnético terrestre.
La clave está en el índice Kp, una escala del 0 al 9 que mide la perturbación del campo magnético terrestre. Con valores por encima de 6 o 7, el óvalo auroral se expande hacia el sur y alcanza zonas como Galicia, Asturias, el País Vasco y el norte de Cataluña.
Si la tormenta escala hasta nivel G4, como ya ocurrió en enero de 2026, incluso Andalucía y Extremadura entran en el mapa de la aurora. Entre los posibles impactos, los organismos especializados han destacado:
- Cambios menores en la trayectoria de satélites.
- Alteraciones en las comunicaciones de alta frecuencia.
- Interrupciones puntuales en sistemas de navegación.
- Variaciones en las redes eléctricas en latitudes altas.
Por ahora, las previsiones no indican riesgos severos, pero los operadores de las infraestructuras críticas ya se encuentran en alerta preventiva. En los casos más intensos, este tipo de fenómenos pueden provocar problemas en las redes eléctricas.

¿Dónde se podrán ver las auroras boreales?
La interacción del viento solar con la magnetosfera terrestre puede provocar la aparición de auroras boreales y australes en donde no son comunes. El flujo del viento solar podría potenciar este efecto durante todo el fin de semana y prolongar los efectos visibles de la tormenta solar.
Los expertos recomiendan salir entre las 22:00 y las 02:00 horas, cuando la actividad auroral tiende a ser más intensa. Tener instalada en el móvil una app de seguimiento del índice Kp en tiempo real permite saber exactamente cuándo merece la pena salir.
El norte y el noroeste peninsular lideran la lista por su menor contaminación lumínica y mayor latitud. Galicia, Asturias, Cantabria y los Pirineos son las zonas con más probabilidades de éxito. En eventos de intensidad extrema, como el G5 de mayo de 2024, las auroras llegaron incluso a Canarias desde los picos del Teide y el Roque de los Muchachos.














