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Casi 1000 militares del Ejército de Tierra español participan en el mayor ejercicio militar del año de la OTAN, un despliegue sin precedentes diseñado para poner a prueba la capacidad de respuesta rápida de la Alianza Atlántica ante una posible amenaza rusa. El operativo moviliza cientos de vehículos, contenedores y medios estratégicos en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y el retorno del conflicto de alta intensidad en Europa.
El ejercicio, denominado “Steadfast Dart 26″, reúne a más de 10.000 militares de once países aliados y se desarrolla en Alemania, aunque la fase de proyección comenzó el pasado 29 de enero. España aporta un contingente clave dentro de esta maniobra, con un papel destacado del Ejército de Tierra.
La magnitud del despliegue y el carácter operativo del ejercicio refuerzan su valor estratégico dentro de la OTAN, que busca demostrar su capacidad de disuasión y reacción en escenarios de crisis o conflicto.

El despliegue del Ejército de Tierra en el ejercicio Steadfast Dart 26
En total son 977 efectivos los que forman parte de los 1500 militares que España aporta a esta maniobra internacional. Más de 230 vehículos y 25 contenedores del Ejército de Tierra están listos para participar en el mayor ejercicio militar del año de la OTAN.
El ejercicio Steadfast Dart 26 se desarrollará entre el 12 y el 20 de febrero en Alemania y contará con más de 10.000 militares de once países aliados. No obstante, la fase inicial de proyección de fuerzas comenzó el pasado 29 de enero, anticipando la complejidad logística del operativo.
Según los datos facilitados, el peso del Ejército de Tierra en el ejercicio es “considerable”, ya que asume las dos terceras partes de los efectivos aportados por España, además de una parte esencial de los medios materiales desplegados.
La Fuerza de Reacción Aliada y el escenario de conflicto recreado
Steadfast Dart 26 es uno de los ejercicios más importantes de la Alianza Atlántica, ya que implica el despliegue de la Fuerza de Reacción Aliada, creada en 2024 a raíz de la guerra de Ucrania y el retorno del conflicto de alta intensidad en Europa.
Esta fuerza estratégica se caracteriza por su alta disponibilidad y su capacidad multidominio, lo que le permite desplegarse en un tiempo muy corto. Su función es fortalecer la disuasión en situaciones de paz o crisis, o bien crear un dilema estratégico a los adversarios.
El objetivo principal del ejercicio es demostrar la capacidad de desplegar rápidamente y converger en tiempo y espacio. Para ello, los aliados recrearán un escenario de conflicto de alta intensidad, poniendo a prueba los mecanismos de coordinación y respuesta conjunta.
España y el papel clave de sus medios militares en la OTAN

En el ejercicio participan España, Bulgaria, República Checa, Alemania, Grecia, Italia, Lituania, Turquía, Bélgica, Francia y Reino Unido. Dentro de este marco, la aportación española tiene un peso relevante tanto en efectivos como en capacidades operativas.
El comandante Pedro Soriano definió el ejercicio como “el primer golpe de fuerza de la OTAN” y subrayó que se trata de un despliegue que “tiene carácter de operación”. Además, precisó que el Ejército de Tierra aporta 193 plataformas de combate o logísticas, cuatro helicópteros y un hospital de campaña.
Del total de los militares del Ejército de Tierra que participan en el ejercicio, 250 pertenecen a operaciones especiales, cuyo mando liderará España por segunda vez consecutiva. Asimismo, este miércoles salió desde el puerto de Santander el buque Ysabel del Ejército de Tierra, operado por la Armada.












