En esta noticia

La Unión Europea ha activado una alerta alimentaria de carácter grave por la presencia de niveles elevados de un insecticida en nectarinas (variedad de durazno o melocotón) de origen español. El aviso se emitió tras detectar concentraciones superiores a los límites legales durante controles oficiales realizados en Italia.

Según la notificación del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF), publicada el 19 de enero, un lote de nectarinas presentaba residuos de un plaguicida por encima de lo permitido. Las autoridades ordenaron la retirada inmediata del producto para evitar su comercialización.

¿Qué es el sistema de alertas alimentarias de la Unión Europea?

El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea emite alertas sanitarias de distinta gravedad. Funciona como una red de intercambio de información entre los países miembros. Los informes se remiten a los ministerios de sanidad y a las agencias alimentarias nacionales, como la AESAN en el caso de España. El sistema fue creado en 1979 y está integrado por todos los Estados miembros.

La alerta alimentaria afecta a partidas destinadas al mercado italiano, que actuó como país notificante. El producto fue interceptado en controles fronterizos antes de llegar a supermercados y fruterías.

Exceso de acetamiprid detectado en controles oficiales

El RASFF detalla que las nectarinas contenían niveles elevados de acetamiprid. En concreto, el análisis arrojó una concentración de “0,27 mg cuando el máximo es 0,08” permitido por la normativa comunitaria.

El acetamiprid es un insecticida utilizado para el control de plagas en cultivos de frutas y hortalizas. Aunque su uso está autorizado en la Unión Europea, debe respetar límites estrictos de residuos en los alimentos.

La presencia de este insecticida por encima de los umbrales legales supone un riesgo químico para la salud. Las autoridades consideran que el incumplimiento de los límites máximos de residuos justifica la activación de una alerta alimentaria grave.

Retirada del mercado y actuación del sistema RASFF

Tras la detección del exceso de insecticida, las autoridades determinaron la retirada de las partidas afectadas. El objetivo fue impedir que el producto llegara al consumidor final a través de los canales habituales de venta.

El informe oficial no ofrece más detalles sobre el lote concreto, pero confirma que el producto ya ha sido retirado del mercado. Esta actuación se ajusta a los protocolos de seguridad alimentaria vigentes en la Unión Europea.

El sistema RASFF permite que las alertas se compartan de forma inmediata entre los Estados miembros. De este modo, se evita que alimentos no conformes continúen circulando dentro del mercado comunitario.

Riesgo grave para la salud y colectivos vulnerables

Las autoridades europeas han calificado la notificación como de riesgo grave. Consideran que el consumo reiterado de alimentos con residuos de pesticidas por encima de los límites legales puede provocar efectos adversos.

El riesgo es mayor en colectivos vulnerables, como menores o personas con mayor sensibilidad. Por este motivo, la legislación europea fija límites máximos de residuos muy concretos para cada sustancia autorizada.

Ante este tipo de alertas, los organismos sanitarios recomiendan extremar la vigilancia y reforzar los controles sobre productos similares procedentes del mismo origen.

Tarta de duraznos con crema: la receta de la abuela para preparar el postre más fácil y delicioso. Fuente: Archivo