La geología española vive un momento de luto. Los expertos han confirmado el adiós definitivo del último glaciar de la provincia de León, un fenómeno natural que había resistido durante siglos en uno de los enclaves más elevados de la Cordillera Cantábrica.
Conocido como Trasllambrión, este antiguo glaciar, considerado uno de los más antiguos del mundo con una historia de más de 700 años, desapareció de forma irreversible. La certificación científica de su fallecimiento geológico se produjo el 10 de octubre de 2025, tras una inspección exhaustiva que reveló la ausencia total de hielo.
El glaciar emblemático del norte de España
Este glaciar representaba un testigo milenario de la historia climática y geológica de la región. Su resistencia a lo largo de los siglos lo convertía en un símbolo de la naturaleza leonesa, pero el impacto del cambio climático y las variaciones ambientales han provocado su extinción definitiva.
La noticia generó preocupación entre la comunidad científica y los amantes de la naturaleza. La desaparición de este último glaciar en León no solo supone la pérdida de un patrimonio geológico único, sino también un recordatorio urgente de los efectos del calentamiento global en los ecosistemas de alta montaña.
En la Cordillera Cantábrica, donde se encontraba este fenómeno natural, ya no queda rastro del hielo que durante 700 años definió el paisaje. Expertos confirman que se trata del fin de una era para la provincia y para España.
Este adiós definitivo invita a reflexionar sobre la fragilidad de los glaciares ante el cambio climático. De esta manera, la geología española lamenta la pérdida de Trasllambrión, un recordatorio de que fenómenos naturales milenarios pueden desaparecer en cuestión de décadas si no se toman medidas urgentes.
El retroceso del glaciar durante los últimos años
El resto glacial estaba bajo la Torre del Llambión, en el macizo de Los Urrieles, con una altitud de más de 2400 metros. Desde la Universidad de León, fueron documentando el retroceso de forma anual para terminar de confirmar la desaparición.
Tanto Spanish Revolution como el Diario de León, detallaron que hubo una disminución significativa a partir del final del siglo XX. En su apogeo, ocupó cerca de diez hectáreas, aunque en los años 90 ya había señales de declive.
Sin embargo, para 2023 solamente superaba la media hectárea y estaba dividido en diferentes bloques desconectados. De esta manera, en la última expedición, encontraron solamente una pequeña porción de mancha de hielo, lo cual no llega a considerarse un glaciar activo.