El Gobierno de Pedro Sánchez presentó las nuevas Becas Medrano, un programa de movilidad universitaria que ofrece 900 euros al mes durante los nueve meses del curso académico. Sin embargo, no todos los estudiantes españoles podrán beneficiarse.
El Ejecutivo ha confirmado que el acceso estará limitado por un sistema en el que el expediente académico será el criterio principal de evaluación. Por este motivo, miles de alumnos quedarán fuera automáticamente.
¿Cuál es el objetivo de esta beca?
Las Becas Medrano recuperan un modelo que fue suprimido en 2013 y lo renombran en honor a Luisa Medrano, la primera profesora universitaria española.
El objetivo es fomentar la movilidad nacional: un estudiante de Valencia podrá cursar un año completo en Oviedo (o cualquier otra provincia distinta) con una ayuda total de 8.100 euros entregada en un único pago.
La inversión máxima prevista alcanza los 18,8 millones de euros y permitirá beneficiar a hasta 2300 estudiantes en la primera convocatoria.
¿Quiénes no podrán acceder a las Becas Medrano?
El Gobierno ha sido claro: solo podrán optar aquellos estudiantes que cumplan todos los requisitos y superen la selección competitiva. Por eso, quedan excluidos:
- Los alumnos de primer curso que no hayan superado aún 60 créditos.
- Estudiantes con expediente académico insuficiente, ya que el expediente será el criterio principal de valoración.
- Quienes no obtengan plaza en el Sistema de Intercambio entre Centros Universitarios de España (SICUE).
- Aquellos que no elijan una universidad de destino en provincia distinta a la de origen.
Además, solo se reserva un 5 % de las plazas para estudiantes con discapacidad igual o superior al 25 %. El resto de solicitantes competirá directamente por las plazas restantes.
Por qué el sistema de concurrencia competitiva deja fuera a muchos estudiantes
El Ejecutivo ha insistido en que este modelo “mejora” las antiguas becas Séneca (un 80 % más de dotación) y prioriza la movilidad hacia universidades de entornos menos urbanos para lograr mayor cohesión territorial y justicia social.
Sin embargo, al convertir el expediente académico en el criterio decisivo y limitar las plazas a 2300, el Gobierno confirmó de facto que no todos los estudiantes podrán acceder.
Aquellos con notas medias bajas, los de primer año o quienes no logren plaza SICUE recibirán un “adiós” definitivo a estas becas. La selección por concurrencia competitiva implica que, aunque se cumplan los requisitos mínimos, solo los mejores expedientes obtendrán la ayuda de 900 euros mensuales.