

La cadena de decoración Casa que durante décadas cautivó a consumidores españoles con su oferta de muebles y artículos para el hogar enfrenta un momento crítico en su historia reciente.
Lo que comenzó como una estrategia para reorganizar sus operaciones terminó en un proceso de quiebra judicial, generando incertidumbre sobre el futuro de su red de tiendas y de quienes trabajaban en ellas.

Esta marca, fundada en Bélgica en 1975, fue un referente internacional en el mercado de decoración accesible, con presencia en más de 10 países europeos, incluyendo España, Francia, Italia y Portugal.
Sin embargo, los cambios en los hábitos de consumo, la presión de competidores globales y las dificultades financieras llevaron a un desenlace abrupto para una empresa que muchos consideraban un pilar del retail de hogar.
Qué está ocurriendo con la cadena Casa
La empresa belga Casa International y su filial logística se declararon en concurso de acreedores el 5 de marzo de 2025, una figura legal similar a la quiebra que detuvo temporalmente todas sus operaciones en varios mercados. Esta situación derivó en el cierre de tiendas en Bélgica y en la suspensión de su tienda online, según comunicó la propia compañía.
Aunque en su momento la firma aseguró que los locales fuera de Bélgica continuarían operando con normalidad, la realidad ha demostrado lo contrario. En España, por ejemplo, algunas tiendas ya han anunciado el fin de sus operaciones y la liquidación total de inventario, reflejo directo de la situación financiera cada vez más crítica del grupo.
El proceso de cierre y quiebra no solo afecta a los puntos de venta físicos, sino también a miles de clientes que realizaron compras y aún esperan recibir productos o recuperar su dinero. La administración concursal, designada por la justicia, será quien decida el destino de estos reclamos en las próximas semanas.
Por qué la cadena icono de decoración terminó en quiebra
Durante décadas, Casa se consolidó como una alternativa a gigantes del mobiliario y la decoración, ofreciendo productos con diseño atractivo a precios competitivos. Su expansión internacional fue paulatina pero sostenida, alcanzando cientos de tiendas y generando empleo en múltiples países.
No obstante, la empresa acumuló problemas financieros a lo largo de los últimos años. Todos los intentos de reorganización judicial a finales de 2024 no lograron revertir la tendencia negativa, según informes sectoriales.
Al no poder renegociar deudas significativas ni atraer inversionistas que aportaran capital fresco, la compañía se vio obligada a declararse en quiebra formalmente a principios de 2025.
El impacto de estos problemas fue profundo. En Bélgica, 63 tiendas cerraron sus puertas junto con la sede central y el centro de distribución, poniendo en riesgo más de 500 empleos directos. Aunque inicialmente las tiendas en otros países continuaron abiertas, la dependencia operativa de la matriz belga ha condicionado que estos mercados también se vean afectados.
Uno de los factores que aceleraron la caída de Casa fue el cambio en los hábitos de compra de los consumidores, que han migrado hacia alternativas online con precios más bajos y políticas de devolución flexibles. Este fenómeno, combinado con la competencia de empresas globales con mayores economías de escala, presionó los márgenes de la firma hasta niveles insostenibles.
Impacto en el sector de retail y qué sigue
La caída de Casa se enmarca en un contexto más amplio de reconfiguración del sector retail, donde no solo la decoración del hogar, sino también otros segmentos vinculados al comercio físico están enfrentando desafíos.
En sectores como el de los supermercados y electrodomésticos, varias cadenas han anunciado cierres de locales o ajustes de operaciones debido a la caída en ventas y el aumento de costos.
Para muchos analistas, la situación de Casa es una señal de que adaptarse a los cambios de mercado no es opcional para las empresas de retail. La transformación digital, la flexibilidad logística y la diversificación de canales son elementos que, según expertos, definen qué marcas sobreviven a periodos de crisis económica.

En el futuro cercano, el proceso concursal de Casa podría resultar en ventas de activos, intentos de reestructuración bajo nuevas administraciones o simplemente la liquidación total de la empresa.
Las decisiones que se tomen de ahora en más dependerán, en gran medida, de las negociaciones con acreedores, la capacidad de reactivar operaciones rentables y de la evolución del mercado global de decoración del hogar.











