

La protesta de los tamberos volvió a reflejarse hoy en el Mercado de Liniers, donde se remataron más de 1.100 vacas lecheras enviadas por establecimientos entrerrianos, como una nueva muestra de repudio por el recorte en el precio de la leche fijado por el Gobierno. Se trata de la segunda remisión de vacas de la raza Holando Argentino, emblemática productora de leche en el país.
Así lo confirmaron a desde el Centro de Cómputos de Liniers, donde hoy se recepcionaron 6.680 cabezas bovinas, consignadas a firmas tradicionales para concretar las subastas especiales de los jueves.
Mientras los novillos y novillitos de excelencia carnicera se vendieron a valores excepcionalmente elevados, tal como sucede los jueves en el ente concentrador, por tratarse de ganado de muy buena calidad y terminación, las vacas lecheras cotizaron muy por debajo de la media que alcanzó esta semana la categoría de vacas en Liniers.
Productores y consignatarios que trabajaron en las pasarelas del ente concentrador remarcaron que los tamberos habían anticipado que volverían a enviar sus vacas lecheras a faena, en tanto no se arribe a una solución en el tema de los precios de la leche establecido por las autoridades.
Además, durante la jornada de remates la participación de hembras en el total de la oferta ganadera superó el 50%, en lo que se interpretó como el mantenimiento de la tendencia de liquidar vientres que viene mostrando el ente desde el comienzo de este año.
Por otro lado, por primera vez desde que se inició el conflicto que enfrenta a los productores lecheros con la industria láctea y el Gobierno, las empresas que integran el Centro de la Industria Lechera (CIL) dieron a conocer un comunicado público donde aseguraron que si continúan los bloqueos a las plantas industriales será imposible seguir procesando y almacenando la producción láctea.










