La Argentina ha sido uno de los mayores aliados de Rusia respecto a la promoción de la vacuna Sputnik V desde que comenzaron los ensayos. Con cinco meses de aplicación, la provincia de Buenos Aires publicó un informe que da cuenta de la efectividad de la primera dosis en personas de entre 60 y 79 años.

Por fuera de los estudios clínicos, la provincia de Buenos Aires sostiene que realizó la primera investigación fuera de Rusia que "demuestra el impacto en la vida real de la primera dosis de la vacuna Sputnik V". La utilización de esta primera dosis también ha sido conocida como "Sputnik Light".

La investigación se enfocó en personas de entre 60 y 79 años entre el 29 de diciembre y el 21 de marzo pasados. Se excluyeron aquellas que se habían infectado previamente de Covid-19.

Se eligió ese rango etario debido al mayor riesgo de desarrollar formas graves de enfermedad. Pero se excluyeron a los mayores debido que al momento de la fecha de corte el porcentaje de vacunación era muy alto y quedaban pocas personas inscriptas no vacunadas para realizar comparaciones, según explicaron desde La Plata.

De este modo, se analizaron datos de 186.581 personas. De ellas, estaban vacunadas con la primera dosis 40.387, mientras que las no vacunadas fueron 146.194. Entre las personas no vacunadas, la tasa de infección fue del 2,74%. En cambio, el 0,45% de quienes habían recibido la primera dosis se infectó.

De este modo, la efectividad mostrada era del 83,7% en un primer análisis. Sin embargo, luego se realizaron ponderaciones relativas a los grupos de riesgo, edad y sexo. Allí los resultados se ajustaron a los que habían llegado desde Rusia, que indicaban que la efectividad con la primera dosis era del 79,4%.

De este modo, el estudio bonaerense indica que la efectividad para evitar casos de Covid-19 es del 78,6%. Asimismo, del 84,7% para evitar las muertes y del 87,6% para reducir las hospitalizaciones, siempre en el rango de entre 60 y 79 años.

Desde Moscú celebraron estos análisis. Kirill Dmitriev, director general del Fondo de Inversión Directa de Rusia, responsable del desarrollo, declaró que "la publicación de datos independientes en la provincia de Buenos Aires confirma la alta eficacia de la vacuna rusa para las personas mayores que se encuentran en un grupo de alto riesgo".

Dmitriev comparó también que "un nivel de eficacia cercano al 83,7% es más alto que el de muchas vacunas de dos dosis". En esa línea, agregó que el uso del primer componente de la vacuna, la Sputnik Light, "puede reducir significativamente el número de infecciones y hospitalizaciones".