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Londres volvió a subir el tono en la disputa por las Malvinas. Este viernes, el Foreign, Commonwealth & Development Office (FCDO) publicó una declaración de la subsecretaria parlamentaria para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, en la que respalda a quienes hacen negocios con el archipiélago.
Además, calificó de inaceptables y sin justificación legal las acusaciones contra ellos. “El Reino Unido es claro: las Islas Malvinas son británicas y tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales como consideren conveniente”, afirma el texto, publicado en el sitio oficial del gobierno británico.
La funcionaria añadió que ese derecho es parte integral de la autodeterminación de los isleños. En su mensaje en redes sociales, según fue reportado, sostuvo además que las decisiones sobre hidrocarburos son un asunto comercial que concierne solo a los isleños y a las empresas involucradas.
Un mensaje dirigido a Buenos Aires
El comunicado no cita a Javier Milei ni menciona ninguna normativa, pero apunta directamente al gobierno argentino. Según Kumaran, en las últimas semanas el país “ha seguido amenazando a empresas y particulares que suministran bienes y servicios, directa e indirectamente, a las Islas Malvinas”, incluso en el sector de hidrocarburos.
El contexto son los decretos de la administración libertaria. Según lo publicado en los últimos días, advierten a petroleras y a sus allegados que podrían ser vetados de invertir en el país si persisten en exploraciones que Buenos Aires considera ilegales en un territorio en disputa.
Frente a eso, Londres sostuvo que cualquier intento de politizar los mecanismos internacionales contra particulares por hacer negocios en las islas es ilegítimo. Kumaran afirmó que el Gobierno británico y su red diplomática respaldan plenamente a esas empresas y personas, que cuentan con todo su apoyo.
También restó peso a la presión argentina. “No es la primera vez que un gobierno argentino profiere amenazas económicas contra los isleños”, indicó, y agregó que la economía de las islas “continúa prosperando”.
Los dos argumentos de fondo
El texto británico se apoya en dos ideas. La primera es que los recursos naturales forman parte del derecho de autodeterminación de los isleños. La segunda es que el Reino Unido actúa en sintonía con la comunidad internacional, lo que busca presentar las medidas argentinas como una posición aislada.
El gobierno de Milei lo discute. Sostiene que las Malvinas son parte de su territorio y que la ocupación británica de 1833 fue un acto de fuerza. Además, afirma que los isleños no constituyen un pueblo con derecho a la autodeterminación, sino una población trasladada por la potencia ocupante.
Para respaldar su posición, Buenos Aires invoca la Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, de 1965. Esa resolución reconoce que existe una disputa de soberanía entre ambos países y los invita a negociar, teniendo en cuenta los intereses de la población de las islas.
Londres, en cambio, defiende que el principio de autodeterminación es plenamente aplicable a los isleños. Su posición histórica se apoya en el referéndum de 2013, en el que la enorme mayoría votó por seguir siendo territorio británico. Esa lectura sustenta su afirmación de que ellos deciden sobre los recursos.
“El Reino Unido es claro: las Islas Malvinas son británicas y tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales como consideren conveniente”
Un nuevo round en una relación ya tensionada
La declaración llega en un momento delicado. Semanas atrás, la propia Kumaran protagonizó un cruce con un funcionario del gobierno de Milei por la exactitud de los registros históricos sobre las islas. Desde entonces no hay avances visibles hacia una mesa de diálogo sobre soberanía, algo que la ONU recomienda desde hace décadas.
El comunicado cierra con un mensaje a los inversores. Sostiene que hay “enormes oportunidades” para las empresas en las islas y promete trabajar “incansablemente” con el Gobierno local para proteger sus deseos. Ese respaldo contrasta con el riesgo de sanciones argentinas que hoy sopesan las compañías interesadas.