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La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) actualizó las tasas que pagan las aerolíneas por operar en el espacio aéreo argentino. Si bien el cambio es técnico, el aumento puede trasladarse al precio del pasaje. ¿Qué son, cómo funcionan y cómo podrían afectar?

Cada vez que un avión despega, aterriza o sobrevuela el territorio argentino, la aerolínea paga dos cargos principales al Estado: la tasa de protección al vuelo en ruta —por usar el espacio aéreo y los sistemas de navegación— y la tasa de apoyo al aterrizaje —por los radares y sistemas de aproximación en los aeropuertos que los tienen.

Esos fondos van a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), que es la que controla el tráfico aéreo en todo el país las 24 horas.

Según la publicación en el Boletín Oficial, se dispuso la actualización de las tasas correspondientes a los servicios de navegación aérea, en línea con las variables del sector a nivel regional e internacional.

Según señalaron desde EANA a El Cronista, “estos valores registraban escasas actualizaciones”, ya que “en los últimos 7 años, en el caso de los vuelos internacionales, se actualizaron solamente 1 vez, mientras que para los vuelos de cabotaje solamente 2 veces”.

Así, la medida alcanza a la Tasa de Apoyo al Aterrizaje y a la Tasa de Protección al Vuelo en Ruta, que se aplican a las líneas aéreas por la prestación de estos servicios.

Qué cambió con las nuevas tasas en la resolución del Gobierno

La ANAC derogó el cuadro tarifario de julio de 2024 y estableció nuevos valores que entraron en vigencia a partir del 30 de abril de 2026. Los valores para vuelos internacionales se expresan en dólares y se calculan según el peso de la aeronave y los kilómetros recorridos. Para vuelos de cabotaje, las tasas se cobran en pesos.

Para tener una referencia: en un vuelo internacional, una aeronave de más de 100 toneladas, como un Boeing 737 o un Airbus A320 cargado, paga U$S 0,1715 por tonelada por cada kilómetro recorrido solo en concepto de navegación, más la tasa de aterrizaje que se calcula por bandas de peso de forma acumulativa.

Los costos de las nuevas tasas podrían trasladarse a los precios de los pasajes, según cada aerolínea.

Cómo llega esto al precio del pasaje

Las aerolíneas incluyen estas tasas dentro de los costos operativos de cada vuelo. No aparecen desglosadas en el pasajes como una línea separada, a diferencia de los impuestos o las tasas aeroportuarias, pero forman parte del precio base que la aerolínea calcula antes de definir la tarifa.

Cuando estos costos suben, las aerolíneas tienen tres opciones: absorberlos, trasladarlos al precio o una combinación de ambas. En un mercado competitivo como el aéreo, con márgenes ajustados, lo habitual es que parte del ajuste termine en la tarifa.

Por lo tanto, si bien se trata de un servicio que se le cobra a las líneas aéreas y no a los pasajeros directamente, las aerolíneas tienen la potestad de trasladar el precio de la operación a los pasajes de avión o bien no hacerlo.

Qué pagan los que vuelan con aeronaves pequeñas

Para la aviación general, como son los aviones de matrícula nacional de hasta 5.700 kg, existe una tasa unificada anual que se paga por tonelada y varía según el año de fabricación de la aeronave. Un avión fabricado antes de 1996 paga $3.063 por tonelada al año; uno fabricado desde 2012 en adelante, $4.688. Las aeronaves afectadas a instrucción de vuelo o tareas agrícolas tienen un descuento del 50%.

Argentina tendrá un mejor sistema de control de navegación y vuelos para evitar cancelaciones y mayor seguridad.

Si una aerolínea o un operador privado necesita operar fuera del horario normal de un aeródromo, paga una sobretasa por hora o fracción que varía según la categoría del aeropuerto —entre $2.000 y $3.500 por hora. Y si el vuelo se cancela sin aviso, igual se cobra una hora de sobretasa. Si directamente no se informa la cancelación, se cobra el total de horas en que el aeródromo estuvo operativo esperando ese vuelo.

Para qué se tomo la medida y cómo afecta la sistema aeronáutico

La actualización se enmarca en un proceso de adecuación y normalización de los valores vigentes, remarcaron desde EANA. Además, sostuvieron que el objetivo es el de “asegurar la sostenibilidad del sistema y su alineamiento con estándares internacionales” en actualización de radares y otros sistemas de aproximación en los aeropuertos.

“Esta medida permitirá fortalecer la infraestructura tecnológica esencial del sistema, acompañar el crecimiento de la actividad aerocomercial y avanzar en la modernización integral del servicio, mejorando sus niveles de confiabilidad, eficiencia y seguridad operacional”, destacaron.

En qué se invierte lo recaudado con las nuevas tasas

La actualización tarifaria responde a un proceso de renovación tecnológica que EANA comenzó en los últimos meses. El organismo avanza en la instalación de un nuevo Sistema de Gestión del Tránsito Aéreo con tecnología Indra, que ya está en marcha en los centros de control de Ezeiza, Córdoba y Mendoza.

Tal como indicaron en el comunicado oficial, esta tecnología “permitirá reducir demoras, optimizar rutas y disminuir el consumo de combustible de las aeronaves”. Como consecuencia, es posible que el el pasajero sufra menos cancelaciones y tenga vuelos más puntuales.

Las aerolíneas dejaron deberán pagar más por la los costos de operaciones en los aeropuertos de Argentina.

EANA completó la modernización del radar secundario del aeropuerto de Neuquén, que ahora opera integrado al sistema nacional de vigilancia aérea y aporta datos en tiempo real a los centros de control de Ezeiza y Comodoro Rivadavia.

Por último, el aeropuerto ya cuenta con un nuevo Sistema Automático de Observación Meteorológica que registra en tiempo real condiciones de visibilidad, viento, temperatura y precipitación, con el objetivo de reducir desvíos y cancelaciones por clima.