El conflicto policial en Santa Cruz acaba de cumplir un mes. Con un acampe y trabajo a reglamento de parte de los efectivos, se vienen desarrollando negociaciones infructuosas entre el gobierno provincial y representantes de la llamada Mesa de Unidad Policial y Penitenciaria (MUPP), junto también a referentes del Servicio Penitenciario Provincial, cuyos haberes están ligados al salario de las fuerzas de seguridad.
La escalada incluso tuvo en las últimas horas la intervención de la administración nacional. De acuerdo con medios locales, en la mesa de discusión intervino la directora nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, Mara Mentoro, que depende del Ministerio de Capital Humano. Su mensaje fue contundente respecto de que si no se levanta cualquier tipo de protesta no habrá avances. La situación se tensó y hay inquietud sobre el desenlace, en un contexto de bajos salarios y precarización laboral. “Viene bravo el tema”, dicen en la gobernación.
“El policía ha perdido mucho terreno en lo salarial, hasta tenemos jefes de comisarías haciendo Uber o delivery”, remarca Julio César Ñancañanco, suboficial retirado que integra la MUPP. Un agente u oficial ayudante tiene un sueldo que empieza en los $ 900 mil pesos, un número que se repite en distintos distritos del país, donde empiezan a sentirse los reclamos que tienen su pico más alto en Santa Cruz.
Santa Cruz también es escenario de protestas de docentes, un frente que comparte con al menos el resto de las provincias patagónicas. En las últimas horas, de hecho, se viralizó en Chubut el cruce de una maestra con el gobernador Ignacio Torres, en el que le enrostra que está ganando $ 720 mil como ejemplo de la situación que atraviesa un distrito que por cierto tiene un largo historial de crisis en la educación.
Además, en Tierra del Fuego se mantienen los paros de parte del sindicato y crece la pelea con el gobierno local por la decisión de descontar los días de huelga a los maestros. “Día no trabajado, día no pagado”, aseguró Pablo López Silva, el ministro de Educación de la provincia, que añade: “Se le otorgó al gremio la máxima posibilidad que teníamos, ellos hoy siguen requiriendo mayor cantidad de dinero, cosa que nosotros no contamos”.
Tal situación social se recorta en un momento en el que el Poder Ejecutivo Nacional apuesta todo a la negociación con los gobernadores. La llegada de Diego Santilli a la jefatura de Gabinete de hecho contó con la presencia de 14 mandatarios locales en la antesala de una discusión a tres bandas: la situación financiera acuciante, la reforma política y los intereses partidarios de cada líder local.
El principal agravante es que todo esto ocurre en un momento donde cae la recaudación de impuestos tanto a nivel nacional como también en especial el cobro de impuestos que se coparticipan, de acuerdo con las cifras que arrojó junio.
Los ingresos tributarios cayeron en términos reales el mes pasado un 7,4% respecto del mismo período del 2025. Si bien hay que tener en cuenta en la comparación el cambio de fecha de presentación del Impuesto a las Ganancias y las modificaciones en las retenciones, los tributos ligados a la actividad reflejan una dinámica como mínimo en espejo con un momento “serrucho” de la producción.
Los tributos que tuvieron mejora son el impuesto a los combustibles -con una suba del 27,6%- y Bienes Personales con 9,5%. Pero el principal impuesto, el IVA neto de devoluciones y reintegros, tuvo una merma del 4,0% en términos reales respecto a junio de 2025. El ítem aportes y contribuciones de la seguridad social estuvo casi 3% por debajo siempre descontada la inflación.
El punto central es que también caen con fuerza en especial los impuestos que se coparticipan, es decir, que se reparten con las provincias. De acuerdo con estimaciones del Instituto Argentino de Responsabilidad Fiscal (Iaraf), en junio el cobro de tributos que va a los gobiernos locales cayó 5,9% en términos reales. Es decir, se dejaron de girar más de $ 428 mil millones de pesos. En el primer semestre, de acuerdo con datos de ARCA procesados por el Iaraf, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires tuvieron una merma de más de $1,2 billones provenientes de impuestos nacionales.
Se vienen entonces días de negociaciones de cada uno de los distritos con la Nación. Por ejemplo, mientras toda la prensa nacional estaba atrapada por la imagen del presidente Javier Milei abrazando a Santilli y al saliente Manuel Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito, en Santa Cruz, por caso, la noticia era otra.
El gobernador Claudio Vidal pasó por el Ministerio de Economía a ver a su titular Luis Caputo. Se fue con un bálsamo para tratar de apaciguar los reclamos en Río Gallegos, donde los acampes policiales se volvieron el caso testigo de los problemas de liquidez por la falta de recursos propios y nacionales.
El Gobierno le adelantó a Santa Cruz $ 20 mil millones de la coparticipación, que luego la provincia deberá reembolsar. Se trata de un mecanismo que la administración de Javier Milei habilitó en abril a través de un decreto para paliar una situación de caja preocupante, que por ahora -si no mejora la recaudación- está lejos de resolverse.