El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, reconoció que su defensa de ayer a los piropos no fue la más acertada y dijo que una de sus hija lo llamó para retarlo.
“Una de mis hijas me llamó y me retó por el tema de los piropos. Hice un comentario desde la galantería, pero si alguna mujer se sintió ofendida pido disculpas“, dijo esta mañana Macri al inaugurar un centro de primera infancia en Independencia al 2.900, de la Ciudad.
Ayer, el líder del Pro opinó en una FM de Tierra del Fuego que “a todas las mujeres les gusta que les digan un piropo; a aquellas que dicen que no, que ofende, no les creo nada. No hay nada más lindo que te digan ‘qué lindos ojos’, por más que esté acompañado de una grosería, como ‘qué lindo culo que tenés’”, opinó el jefe de Gobierno porteño en una FM de Tierra del Fuego.
La polémica, sobre todo en Twitter, no tardó en estallar. Pero en la radio, Macri siguió: “Vos les preguntás a los escandinavos, a los ingleses, a las mujeres, y lo que más les gusta de los italianos es esa cosa, porque nosotros somos igual que los tanos, de españoles tenemos muy poco. Esta cosa de piropear, de mirar a la mujer”.