La Justicia ordenó la custodia de Diego Lagomarsino, el técnico informático de la fiscalía de la AMIA y figura clave en la causa de Alberto Nisman por prestarle un arma horas antes de su muerte.
Así lo decidió la jueza Fabiana Palmaghini. Lagomarsino se puso esta tarde a disposición del tribunal cuando se enteró que no podían localizarlo y le prohibieron la salida del país.
Lagomarsino llamó por teléfono a la fiscalía para avisar dónde estaba y se esperaba su presencia en tribunales, aunque los voceros no confirmaron si se concretara una nueva declaración. La figura de este técnico queda envuelta en la polémica desde el principio.
Su accionar podría configurar un delito teniendo en cuenta que el Código Penal castiga con hasta seis años de cárcel al que entregue “un arma de fuego” a quien no acredite que es “legítimo usuario” y Nisman tenía el permiso vencido.