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El Ministerio de Defensa mira el Programa F-16 como uno de los proyectos estratégicos más importantes para la recuperación de las capacidades. En ese contexto, la Fuerza Aérea organizó una visita guiada por las nuevas instalaciones del Área Material Río Cuarto, en Córdoba, y adelantó que ya existe una fecha para el próximo envío de aeronaves.
Actualmente, la Fuerza Aérea ya cuenta con seis aviones F-16, cuatro biplaza y dos monoplaza, que permanecen en la Base Aérea de Río Cuarto. Sin embargo, el destino operativo definitivo de los cazas será la VI Brigada Aérea de Tandil.
Según confirmaron a El Cronista, Tandil estará en condiciones de convertirse en la base operativa del sistema de armas dentro de aproximadamente dos años.
Mientras tanto, las instalaciones de Río Cuarto funcionan como sede transitoria para la recepción de las aeronaves y, una vez completado el traslado, quedarán destinadas principalmente al mantenimiento de la flota.
Durante la recorrida, las autoridades de la Fuerza Aérea mostraron el funcionamiento del Escuadrón F-16, los hangares, talleres y las distintas áreas donde se desarrolla el proceso de incorporación del nuevo sistema de armas.
Además, explicaron el trabajo que realizan pilotos, ingenieros, mecánicos y especialistas para la operación y sostenimiento de las aeronaves.
Desde el Ministerio de Defensa confirmaron a El Cronista que la próxima tanda de aviones llegará al país en septiembre y, si bien ya existe una fecha exacta para su arribo, por el momento no será dada a conocer.
Otro de los puntos clave es que se espera que las aeronaves lleguen al país a bordo de un carguero y luego realicen un vuelo sobre Buenos Aires. A diferencia de la primera entrega, en esta oportunidad sería pilotadas por aviadores argentinos, acompañados por instructores estadounidenses.
Asimismo, desde la Fuerza Aérea confirmaron que ya hay más de 50 obras activas o concluidas en lo que va del año, vinculadas a la incorporación del nuevo sistema de armas y a la adecuación de la infraestructura necesaria para su operación.
En el proyecto están trabajando más de 15 arquitectas que forman parte de la Fuerza Aérea y que viajaron con las autoridades argentinas a Dinamarca para poder observar, reproducir o mejorar las condiciones de dichos hangares.
La elección de Tandil tendría que ver con su posición “estratégica” en el mapa argentino. “De ser necesario, los aviones en 15 minutos podrían estar en Buenos Aires o en Puerto Belgrano o en Atucha”, afirmó el comodoro Juan Manuel Sosa, uno de los jefes del Programa “Peace Condor”.
En ese sentido, uno de los puntos que destacan dentro del programa es que existe la expectativa de que tanto la entrega de las aeronaves como la de parte de su armamento se concrete antes de los plazos previstos originalmente.
“Las entregas van a ser muy pronto todas, se ha pagado por adelantado”, aseguraron desde la Fuerza Aérea a este medio.
Durante la visita, además, los periodistas pudieron acceder al simulador de vuelo que utiliza la Fuerza Aérea para el entrenamiento de las tripulaciones.
Según explicaron las autoridades, esta herramienta permite recrear procedimientos de emergencia, escenarios tácticos complejos y misiones BVR (Beyond Visual Range, o “más allá del alcance visual”), reduciendo los costos operativos y acelerando la adaptación de los pilotos al F-16.
Si bien desde la Fuerza Aérea aseguraron que la identidad de los pilotos es “clasificada”, confirmaron que el entrenamiento de los mismos es siete veces más fuerte que el de un piloto de F1.
Un cambio de capacidades
Desde el Ministerio de Defensa sostienen que la incorporación de los F-16 excede la compra de aeronaves y representa una transformación integral para la Fuerza Aérea.
El programa contempla la transferencia de conocimientos y tecnología hacia pilotos, ingenieros, mecánicos y especialistas, además de la adopción de estándares internacionales para el mantenimiento, las inspecciones programadas y la gestión logística de la flota.
En la recorrida, las autoridades confirmaron que los pilotos entrenan todos los días, con una misión principal y otra secundaria durante la jornada.
La incorporación del sistema también implica una actualización de la doctrina operacional, con la modernización de los sistemas de comando y control y la adecuación de las bases aéreas a estándares internacionales de seguridad.
En paralelo, los pilotos argentinos continúan su capacitación junto a la empresa Top Aces, mientras avanzan en la transición hacia el nuevo sistema de armas.
Según destacan desde el Ministerio de Defensa, el Programa Peace Cóndor permitirá recuperar la capacidad de interceptación supersónica y fortalecer las capacidades operativas de la Fuerza Aérea Argentina.
En los últimos días se había viralizado que los aviones sólo alcanzarían la velocidad de 800 km/h, lo que descartaría su función supersónica.
Esto fue descartado de pleno por las autoridades de la Fuerza Aérea y en diálogo con El Cronista confirmaron que los aviones ya fueron probados en esa función, en las áreas dónde eso es posible, es decir, alejado de los grandes centros urbanos.