Este miércoles el presidente Javier Milei partirá rumbo a Washington, Estados Unidos, para participar de la primera cumbre del llamado Board of Peace, el organismo que creó el líder norteamericano, Donald Trump, con el propósito de promover la paz en la Franja de Gaza.
La junta se formalizó en el marco del 56° Foro Económico de Davos en enero, en donde el mandatario argentino se vio por última vez con el presidente estadounidense para firmar el acta. Milei fue el primer Presidente en confirmar su asistencia al evento como miembro fundador.
La sesión se llevará a cabo este jueves 19 de febrero y participarán Israel, Egipto, Hungría, El Salvador y otros países. La aceptación del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, fue una de las últimas en confirmarse, tras una serie de cuestionamientos que surgieron sobre cómo se desempeñará la organización. .
Por caso, la invitación sigue en revisión por parte de países centrales, como el caso de Rusia. La portavoz del ministro de relaciones exterior de Rusia, María Zajávora, señaló que no enviarán una delegación al encuentro y que todavía “se está formulando” el rol del Kremlin en el organismo y dudan de si participarán de próximas sesiones
Entre las ausencias se encuentran además otros países miembro de las Naciones Unidas (ONU), como Francia o Reino Unido, cuyo papel se encontraría desafiado por la avanzada en paralelo del Consejo de Paz de Trump. El mandatario estadounidense mostró señales de mantener su influencia en la ONU pese a las críticas al organismo y dijo que “trabajarán en colaboración”.
El acto se da justo después de que el canciller Pablo Quirno firmara el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos. El tratado aguarda de aprobación parlamentaria para comenzar a implementarse pero ya hay medidas inminentes que agilizaron desde EE.UU para el comercio de la carne.
Con el tratado bajo el brazo y la nueva foto en Washington, en la Casa Rosada buscan que se siga consolidando el vínculo estratégico de Milei con Trump y su adhesión a la posición geopolítica en el actual escenario global.
El mandatario argentino ya ha ratificado y valorado públicamente el rol de Trump como representante de los “valores de occidente” y, sumado a su estrecho acercamiento con Israel, la problemática en Gaza vuelve a ser un foco clave para imponer su postura.
Por caso, recientemente en la Hispanic Prosperity Gala del Latino Wall Street que se llevó a cabo en Mar a Lago, la residencia del líder republicano, Milei transmitió un mensaje grabado en el que hizo referencia a la intervención de EE.UU en Venezuela para derrocar al “dictador y terrorista Nicolás Maduro”.
El libertario tenía planeado asistir a la gala personalmente pero suspendió su viaje para priorizar, en cambio, el de la sesión de la Junta de Paz esta semana. Además, tiene previsto regresar en marzo en el marco del Argentina Week que se llevará a cabo en Nueva York.
Mientras que la cumbre de esta semana tiene propósitos geopolíticos, el segundo evento lo coordinan con la Embajada argentina en Estados Unidos y los bancos JP Morgan, AmCham, Kaszek y Bank of America para atraer inversiones.
Se espera que en Manhattan reúnan a más de 200 líderes empresariales del mundo, de los cuales una gran parte son CEOs de compañías globales con interés en invertir en el país en sectores como energía, minería y nuclear, entre otros.
En el medio, la Casa Rosada afrenta el desafío de sancionar los proyectos que envió Milei para que el Congreso trate en sesiones extraordinarias. El viaje de Milei surge entre las tensiones de alto voltaje por los cambios en el proyecto de modernización laboral y el cronograma contrarreloj del oficialismo para que el 1 de marzo, cuando realice la apertura de sesiones en el Palacio Legislativo, pueda llevarse las victorias bajo el brazo.