

Las diferencias en las reglas tributarias entre las distintas jurisdicciones generan tensiones entre el comercio formal y los operadores que trabajan en la informalidad. En ese escenario, las principales cadenas de supermercados del país reclamaron que se extienda a todo el territorio nacional un mecanismo de recaudación de Ingresos Brutos que ya funciona en la mayoría de las provincias.
La Asociación de Supermercados Unidos (ASU) le solicitó al Ministerio de Economía que interceda ante los gobiernos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Santa Fe y La Pampa para que adhieran al Sistema Informático de Recaudación y Control de Acreditaciones en Cuentas de Pago (Sircupa).

La entidad, que representa a las principales cadenas de supermercados y autoservicios, formalizó el pedido ante el Gobierno nacional con el objetivo de garantizar la “equidad competitiva en el comercio minorista”.
Ingresos Brutos en billeteras virtuales: qué reclaman los supermercados
El planteo de ASU apunta a que Economía impulse la incorporación de CABA, Santa Fe y La Pampa al sistema de recaudación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a proveedores de servicios de pago.
El mecanismo, administrado por la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral (Comarb), alcanza las acreditaciones en cuentas de pago y permite aplicar retenciones a cuenta de ese tributo. Las tres jurisdicciones mencionadas son las únicas que todavía no adhirieron al régimen.
En ese marco, la asociación pidió que el Gobierno nacional promueva una incorporación inmediata, en el contexto de los acuerdos de armonización tributaria.
La ASU advirtió que la falta de adhesión al Sircupa genera distorsiones tributarias, especialmente en distritos con elevados niveles de consumo.
Según el planteo de la entidad, los comercios formalizados y las grandes cadenas operan bajo esquemas bancarizados sujetos a controles fiscales, mientras que una parte de los competidores informales utiliza cuentas de pago y billeteras virtuales sin un impacto fiscal directo en esas jurisdicciones.
Para el sector supermercadista, esa diferencia produce condiciones desiguales: los negocios que operan mediante billeteras virtuales pueden evitar las retenciones a cuenta de Ingresos Brutos que sí afrontan los establecimientos registrados formalmente.















