El economista argentino Fernando Álvarez, actual profesor de la Universidad de Chicago, analizó en Pulso Financiero, el programa de El Cronista Stream, la marcha del plan de estabilización del Gobierno de Javier Milei.
Allí, señaló que lo distintivo es el compromiso fiscal del presidente y calificó de “muy razonable” la secuencia cambiaria y monetaria.
Lo “distintivo”: el compromiso fiscal del Presidente
Consultado por lo que tiene de distintivo este plan, Álvarez respondió que se trata del compromiso fiscal del Presidente. Recordó que “intentos como estos hubo a veces”, como el déficit cero, pero afirmó que “el compromiso del Presidente es muy impresionante”.
También se refirió al punto de partida. Dijo que “la situación inicial era muy compleja” porque había “un montón de pasivos en el Banco Central, en el tesoro también”, con deudas, por ejemplo, con los importadores. En ese marco, consideró que el equipo “ha sido excepcional”.
Según describió, la transición fue de un tipo de cambio fijo con devaluación inicial -algo que calificó de “bastante convencional”- a una mayor flexibilidad con las bandas cambiarias y una apertura “no total” de la cuenta capital.
Sobre la política monetaria, dijo que “esto de hacer política antiinflacionaria, pero sin subir las tasas de interés, creo que fue acertado”.
Álvarez sostuvo que, para bajar la inflación desde niveles altos, históricamente se recurrió a algún tipo de cambio fijo, y que “mirándolo así como de arriba es como todo muy razonable”.
Por otra parte, planteó que hubo un cambio estructural con “los tipos de cambio múltiples y los permisos de importación” eliminados y con la apertura del sector energético. En este sentido, aclaró que no cambió la política comercial “per se” y que ese cambio “no es una cosa necesariamente de corto plazo o macro, pero tiene efectos”.
Una actividad “media estancada”
Ante la consulta sobre de qué depende la reactivación económica, Álvarez pidió tener en cuenta dos cosas. La primera es “un cambio fiscal enorme”: con una consolidación del 5% del PBI, dijo, cualquier alumno de primer año de Economía habría anticipado “una recesión pero gigantesca”. En cambio, en 2024 hubo “una caída de la actividad que se repuntó bastante rápido”.
La segunda es el cambio estructural. Explicó que se expanden sectores como energía, oil & gas, minería y agricultura, y se contraen otros, algo que en principio no debería producir una recesión. Sin embargo, afirmó que, con rigideces nominales, esos movimientos “a veces” terminan generando una.
Sobre los últimos seis a ocho meses, Álvarez mencionó que en las elecciones del año pasado hubo una fuga de capitales y una tasa de interés más alta. Dijo que hay quienes ven el coletazo de eso, pero que “yo creo que eso medio ya pasó”.
Entre las hipótesis para explicar por qué “la actividad económica ahora está media estancada”, se inclinó por la de sectores que crecen y otros que se contraen, con un efecto agregado por las rigideces nominales.