En el marco de la segunda ola de coronavirus en la Argentina, y luego de un día récord de contagios y fallecimientos, el Gobierno analiza de qué manera continuar a partir del viernes con más restricciones. Igualmente, desde la Casa Rosada pretenden que los gobernadores tomen medidas en sus provincias y asuman las responsabilidades correspondientes.

En este marco, en distintos puntos del país comenzaron a avanzar en diversas estrategias para reducir los contagios y provocar un alivio en los sistemas de salud. Santa Fe es uno de los casos más relevantes. El gobierno de Omar Perotti, quien ayer se había desmarcado del gobierno por el cierre de las exportaciones de carne, comenzó a aplicar varias medidas.

En primer lugar, Santa Fesuspendió la presencialidad de las clases en todos los niveles, con excepción de la modalidad especial. La medida rige desde hoy hasta que la "alerta perdure, en los Departamentos La Capital, Rosario, San Lorenzo y en las localidades de Rafaela, Villa Minetti y María Teresa", según el decreto publicado.

A esto se suman otras medidas contra la circulación que tendrán vigencia entre el 20 y 30 de mayo: se restringirá la circulación vehicular, con excepción de los esenciales y de quienes vayan a trabajar; se suspenderá la actividad comercial en shoppings; los locales gastronómicos podrán funcionar de 6 a 19 horas; se suspende la práctica de deportes grupales, incluso al aire libre, y el funcionamiento de clubes y gimnasios. También se prohibieron encuentros sociales "en lugares cerrados o al aire libre".

Mendoza es otro de los distritos más relevantes. Junto con la ciudad de Buenos Aires han sido los que más resistencia mostraron a restricciones y buscaron liberar actividades con mayor anticipación. En este caso, Rodolfo Suárez había dispuesto medidas desde el 13 de mayo, que incluyen horarios limitados en comercios, salidas de acuerdo a la terminación del DNI y suspensión de reuniones sociales. Igualmente, continuaron las clases de manera presencial, lo que pretenden mantener ante la "meseta alta" de contagios que tiene.

Corrientes, otra de las provincias gobernadas por Juntos por el Cambio, sí decidió suspender las clases presenciales. Así lo anunció Gustavo Valdés, y sostuvo que la medida regirá hasta el 31 de mayo. Además, declaró asueto a la administración pública y no se podrá circular de 0 a 7 horas y se prohibieron las reuniones sociales.

Valdés participó de una reunión virtual junto a sus pares de las otras 9 provincias del norte, quienes analizaron "la preocupante situación epidemiológica" y las "posibles medidas a tomar frente al aumento acelerado de contagios", según comunicó Gildo Insfrán.

En este sentido, varias jurisdicciones sumaron prohibiciones. Catamarca restringió la circulación entre las 20 y las 6 horas y ratificó la suspensión de clases presenciales. Santiago del Estero, donde el 90% de las unidades de terapia intensiva están ocupadas, suspendió el transporte público de pasajeros.

Mientras tanto, en el sur, Río Negro suspendió actos públicos, fiestas populares y deportivas hasta fin de mes. Y La Pampa optó por cerrar gimnasios, cines, teatros y las clases presenciales, a pesar de que había sido una de las provincias que había avanzado en la apertura de escuelas.