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La medición de las expectativas futuras es un clásico de las encuestas argentinas que, desde hace algunos meses, muestran una alicaída imagen general, aún cuando hay sectores de la economía nacional que muestran su pujanza: sus actores principales, sin embargo, suelen no estar representados en esas indagaciones.
No son universos fácilmente comparables ya que, en general, los sondeos utilizan muestras sociodemográficas que no necesariamente se correlacionan con los sectores productivos que representan a los encuestados.
Es por eso que un relevamiento publicado en las últimas horas agrega matices que pueden ser interesantes a la hora de hablar del humor social en la Argentina de Javier Milei.
Qué dice el Campo
El Ag Barometer del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral registró en su último trabajo un rebote del 14% en la confianza de los productores entre mayo y junio, recuperando prácticamente toda la caída de la medición anterior y ubicándose nuevamente cerca de su máximo histórico.
El índice alcanzó los 151 puntos, apenas por debajo del récord de noviembre de 2025, tan sólo un mes después de que La Libertad Avanza se impusiera sin sobresaltos en las elecciones de medio término.
La mejora atraviesa prácticamente todos los indicadores del relevamiento.
El 65% de los productores cree que su situación financiera mejorará durante los próximos doce meses, el 81% considera que vienen buenos tiempos para el sector agropecuario y el 63% sostiene que hoy es un buen momento para realizar inversiones importantes como maquinaria, almacenamiento, compra de tierras o ganado.
Sin embargo, incluso dentro del propio agro aparece una advertencia.
Los autores del informe aclaran que ese mejor clima de expectativas todavía no se traduce en inversiones efectivas.
Un 44% de los productores piensa que la baja parcial de retenciones anunciadas por Milei va a tener un impacto muy significativo en los resultados económicos de la producción, mientras que un 29% piensa que han sido anuncios de carácter político sin mayor impacto en los resultados económicos.
Aun con tasas más bajas y mayor disponibilidad de crédito, sostienen que las decisiones de largo plazo siguen condicionadas por la incertidumbre respecto de la continuidad de las reglas de juego y del escenario político hacia 2027.
Los productores son muy optimistas con el futuro de la ganadería vacuna para los próximos cinco años ya que un 80% piensan que sobrevendrán buenos tiempos.
También son optimistas con relación al futuro de la agricultura (soja, trigo, maíz, girasol) aunque en menor medida que lo referido a la ganadería.
Un 53% de los productores piensan que serán buenos tiempos, mientras que un 43% piensan que la situación presente se mantendrá y está caracterizada por precios relativamente bajos y altos precios de los insumos
El rol de las retenciones
Un 49% de los productores piensa que la rentabilidad es la variable de mayor peso explicativo en los valores de la tierra y que el precio de la misma está negativamente impactados por la presencia de los Derechos de Importación.
Entre ellos, un 44% piensa que la baja parcial de retenciones anunciadas por el presidente Milei en el aniversario de la Bolsa de Cereales va a tener un impacto muy significativo en los resultados económicos de la producción, mientras que un 29% piensa que han sido anuncios de carácter político sin mayor impacto en los resultados económicos.
Compilación de encuestas a la población general
El contraste aparece cuando se observa qué muestran las encuestas realizadas sobre la población en general.
Un informe integrado del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), elaborado sobre la base de 20 estudios y cerca de 40.000 casos relevados entre mayo y junio, concluye que la caída en la aprobación del Gobierno parece haber encontrado un piso, pero todavía lejos de una recuperación sostenida.
Según el trabajo, la aprobación presidencial se mueve en una banda aproximada de entre 34,7% y 39,7%, mientras la desaprobación continúa siendo mayoritaria.
El informe reúne distintas mediciones que coinciden en un mismo diagnóstico: siete de cada diez personas dicen estar peor económicamente que hace un año; el 84% asegura haber reducido consumos; el 85,1% considera que el salario todavía no logra superar a la inflación y más de la mitad afirma que ya no tiene margen para seguir esperando una mejora.
El clima emocional continúa siendo predominantemente negativo
Según el relevamiento de IPyPP, los sentimientos de preocupación, enojo, tristeza e incertidumbre duplican ampliamente a las emociones positivas cuando se consulta por la situación del país.
Mientras que esas encuestas analizan opiniones de ciudadanos de a pie, Ag Barometer releva exclusivamente a productores con explotaciones cuyo valor bruto anual supera los US$ 200.000, es decir, empresas agropecuarias medianas y grandes distribuidas entre agricultura, ganadería, tambo y girasol.
Aun con esa diferencia metodológica, la lectura conjunta permite observar un fenómeno llamativo.
Mientras algunos sectores directamente vinculados a la producción comienzan a recuperar expectativas de mediano plazo apoyados en cosechas récord, mayor estabilidad macroeconómica y mejores perspectivas para el negocio agropecuario, buena parte de la sociedad sigue evaluando su situación cotidiana desde otro lugar: el ingreso disponible, el consumo y la capacidad de llegar a fin de mes.