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La campaña 2025/26 se perfila para ser la más productiva de la historia argentina con un horizonte de 154,8 millones de toneladas (Mt), sin embargo, las abundantes lluvias de marzo ponen en riesgo la meta de exportación de más de u$s 36.800 millones y la calidad de los granos.

El cumplimiento de estas proyecciones que son clave para el ministro Luis Caputo, hoy depende estrictamente del clima. La cosecha de soja, que lidera el ranking exportador con más u$s 19.000 millones, inició “entre tormentas, pronósticos de 7 días de alta inestabilidad y amenaza de fuertes acumulados”.

Luego de años marcados por la sequía el ciclo 2025/26 abre un umbral de recuperación productiva sin precedentes. Aún así, un informe técnico de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advierte que la abundancia de agua que permitió altos rindes se vuelve un desafío.

“La primera imagen de estos próximos 7 días de alta inestabilidad muestra que la tormenta viene con los dientes afilados; apenas pisó la región núcleo este jueves y ya dejó acumulados 40 a 90 mm en el noroeste bonaerense”, explicó el informe de la Guía Estratégica del Agro (GEA) de la BCR.

Fuente: Shutterstock
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“La imagen de los totales de marzo es elocuente”, dice el documento que elabora Alfredo Elorriaga y explica que marzo suele dejar entre 100 y 120 mm pero este año la media es 161 mm, o sea un 41% más que las estadísticas.

“Estamos desesperados, queremos cosechar todo lo que podamos antes de la gran lluvia que anuncian”, reportan los productores.

Según la entidad rosarina, en 2026, el campo consolidará su rol como principal aportante de divisas genuinas a la economía. Se proyecta que el complejo agroindustrial exporte 110 millones de toneladas entre granos, harinas, aceites y biocombustibles (u$s 36.800 millones). La estimación supera en u$s 600 millones el resultado del ciclo anterior.

Al aporte de la soja se agrega el de maíz con u$s 8200 millones y el trigo de u$s 3750 millones -tras una cosecha fina histórica de 27,7 Mt-.

Del total, se estima que el aporte por Derechos de Exportación de los seis principales complejos alcance los u$s 4830 millones en 2026, un 4% más que en 2025. El complejo soja aportaría el 76% por u$s 3670 millones, aproximadamente.

A pesar del volumen récord, la oferta de dólares en el MLC para 2026 se proyecta un 8% por debajo del año anterior u$s 33.600 millones. Esto se explica por el adelantamiento de liquidaciones ocurrido a fines de 2025 tras la eliminación temporal de retenciones, lo que generó un “valle” de ingresos en el primer trimestre de este año.

Entre la abundancia y la saturación

En el inicio de la cosecha gruesa, marzo cerró con un 41% más de agua que la media histórica en la región núcleo que , si bien “ecualizó” las reservas de agua en el suelo, dejó a la provincia de Buenos Aires con excesos alarmantes (más de 220 mm en el centro-este). Esto ha provocado falta de piso para las máquinas y condiciones predisponentes para enfermedades de fin de ciclo.

De ahí el temor entre los productores por “la posibilidad de que se reiteren eventos de tiempo severo como el reciente tornado en Bombal, la posibilidad de granizo, la falta de piso ante la cosecha y condiciones predisponentes a enfermedades de fin de ciclo en soja que afecten su calidad y producción", señaló Elorriaga.

El informe retoma los planteos de los técnicos de la zona. “Ahora que no queremos lluvia, llovió y viene más agua”, dicen en Los Quirquinchos y cuentan que tuvieron que parar la cosecha por la humedad en el suelo.

En Aldao, rescatan que “con este calor y humedad hay lotes de maíz y soja segunda que están llenando muy bien. Pero también hay otros malos".

Según el consultor de la BCR, hay una diferencia entre fechas de siembra de 15 días que “está marcando los lotes que se subieron al Titanic de los que van a andar muy bien”

Semana crítica

Actualmente, la región atraviesa un periodo de 7 días de alta inestabilidad debido a un sistema de baja presión en la desembocadura del Río de La Plata.

Se esperan tormentas aisladas y chaparrones intensos, con acumulados que ya alcanzaron los 90 mm en el noroeste bonaerense.

Tras máximas de 30°C, se prevé un marcado descenso de temperatura (mínimas de 8 a 10°C en el sur y 12 a 14°C en el norte de la zona GEA). Este enfriamiento, combinado con la humedad, dificulta el secado natural del grano.

¿Cómo sigue la cosecha?

El pronóstico de mediano plazo sugiere que la “llave” de la cosecha será la intermitencia de los frentes.

Pala la segunda quincena de abril se espera una transición hacia condiciones más estables, aunque la atmósfera seguirá cargada de humedad. Esto implica que, si bien las lluvias grandes podrían cesar, persistirán las nieblas matinales y el rocío, reduciendo las horas operativas de las cosechadoras.

Hacia adelante, mayo llega co riesgo de heladas. Los modelos indican una normalización de las lluvias, lo cual es vital para la soja de segunda y el maíz tardío. No obstante, el enfriamiento temprano del océano sugiere que las primeras heladas podrían adelantarse a fines de mayo, lo que aceleraría el fin del ciclo de los cultivos más rezagados.

Aunque los rindes iniciales sorprenden (con promedios de 45-50 qq/ha en Marcos Juárez), la persistencia de la humedad podría afectar el peso específico y la calidad comercial del poroto, aumentando los costos de secado y logística.