Como se preveía, al tratarse de un ex espía, nadie se enteró. La fiscal Viviana Fein, a cargo de la investigación por la muerte de Alberto Nisman, informó ayer que ya le tomó declaración testimonial al ex director de Operaciones de la ex SIDE Antonio "Jaime" Stiuso. Además, recibió los resultados de los estudios toxicológicos sobre el cadáver. Sin embargo, la fiscal se negó a dar precisiones sobre el contenido de ambos trámites para "preservar el curso de la investigación".
El silencio oficial llega luego de las revelaciones de dos testigos que entraron al departamento del fiscal fallecido, generando un cruce con la propia fiscal. Por otra parte, la ex mujer de Nisman, Sandra Arroyo Salgado cuestionó la semana pasada en el Congreso la difusión de detalles de la investigación y también en el expediente.
La expectativa estaba puesta en lo que pudiera decir Stiuso, estrecho colaborador de Nisman en la pesquisa del atentado a la AMIA. Un día antes de aparecer sin vida en su baño, hubo reiteradas comunicaciones entre ambos. Algo pudo trascender: el ex espía habría declarado durante los feriados de Carnaval y luego habría viajado al Uruguay.
No todos respetan la prudencia pedida por Arroyo Salgado. El senador misionero K, Salvador Cabral, desarrolló ayer una polémica "tesis" sobre la muerte del fiscal, al plantear que fue un "crimen pasional" vinculado a un "amor homosexual" y acusó a Stiuso y al técnico Diego Lagomarsino.