En esta noticia
- Una economía que gira alrededor de la pesca
- El número que sorprende: US$116.600 por habitante
- Casi no hay desempleo y faltan trabajadores
- Cuánto es el salario mínimo
- La vivienda, uno de los problemas de una economía con pocos habitantes
- Una vida cara y dependiente del exterior
- El petróleo todavía no paga las cuentas
Hay lugares donde el paisaje parece hecho para recordar hasta qué punto puede ser remoto un territorio. En las Malvinas, el horizonte se abre sobre una geografía baja, áspera y ventosa, de pastizales que cambian de color con el clima, costas recortadas y pequeñas poblaciones separadas por grandes distancias. El frío, el viento y el océano forman parte de la vida cotidiana tanto como la pesca, las ovejas y los barcos que llevan hasta allí buena parte de lo que se consume.
Es un territorio de poco más de 3.000 habitantes, pero con una economía que, medida por habitante, alcanza cifras que llaman la atención.
En 2024, las cuentas oficiales registraron un Producto Bruto Interno de £288 millones, unos u$s 390 millones, y un PBI por habitante de £86.050, alrededor de u$s 116.600 al tipo de cambio actual. La estimación de población utilizada para ese cálculo fue de 3.347 residentes.
Las islas volvieron a ocupar un lugar destacado en la agenda argentina en los últimos días.
El presidente Javier Milei dedicó el 3 de septiembre una cadena nacional a la Causa Malvinas y, al día siguiente, el Gobierno anunció el inicio de procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas vinculadas, según la posición oficial argentina, con actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en las islas.
El movimiento se produjo después de las declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto del conflicto, una señal que Milei presentó como parte de un nuevo escenario internacional favorable al reclamo argentino.
El petróleo está en el centro de esta nueva etapa: el proyecto Sea Lion, impulsado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, se prepara para entrar en producción y tiene previsto obtener su primer petróleo en marzo de 2028.
Pero para entender por qué ese proyecto es tan sensible hay que mirar primero cómo funciona hoy la economía de las islas y, sobre todo, de qué viven sus habitantes.
Una economía que gira alrededor de la pesca
La respuesta más directa aparece en las propias fuentes de las islas: la pesca es el corazón de la economía.
El portal Think Falklands, creado para atraer trabajadores y residentes, define a las industrias de pesca y transporte marítimo como “the backbone of the economy”, la columna vertebral de la economía. En la misma descripción ubica entre las principales actividades a la agricultura, el turismo, los servicios públicos, la construcción y la ingeniería.
Las cuentas nacionales oficiales son todavía más contundentes. En 2024, la pesca y la acuicultura generaron un valor agregado de £168 millones, unos US$228 millones, equivalente al 58,3% del PBI. El comercio, el transporte, el almacenamiento, el alojamiento y los servicios de comida aportaron otro 10,6%, mientras que la administración pública, defensa, educación, salud y servicios sociales representaron el 12,5%.
La pesca no sólo es grande: también es volátil. Entre 2014 y 2024 su participación en el PBI nominal osciló entre el 38% y el 63%, según el propio Gobierno. Los cambios en el valor generado por la actividad dependen tanto del volumen de captura como de los precios de los productos pesqueros.
El comercio con Europa muestra hasta qué punto la pesca domina las exportaciones. En 2024, las compras de la Unión Europea a las islas alcanzaron €256 millones y el 97,7% correspondió a pescado.
El número que sorprende: US$116.600 por habitante
El PBI por habitante de las Malvinas alcanzó u$s 116.600 en 2024, una cifra extraordinariamente elevada.
Pero hay una advertencia importante: eso no significa que un habitante de las islas gane US$116.600 al año.
El PBI mide el valor de los bienes y servicios producidos dentro del territorio. El ingreso que reciben los habitantes es otra cosa. Una prueba de esa diferencia aparece en las propias cuentas nacionales: el Ingreso Nacional Bruto per cápita fue de £58.749 en 2024, unos u$s 79.600, bastante por debajo del PBI por habitante.
La distancia se vuelve todavía mayor cuando se mira directamente el ingreso de las personas.
El último censo completo, realizado en 2021, registró una mediana de ingresos individuales de £24.000 anuales, alrededor de u$s 32.500, para las personas mayores de 16 años.
Casi no hay desempleo y faltan trabajadores
El mercado laboral es otro de los rasgos particulares de las islas.
La nueva Estrategia de Desarrollo Económico 2026-2040, publicada por el Gobierno en junio de este año, afirma que los salarios se mantienen competitivos por la estrechez del mercado laboral y describe el desempleo como “as close to 0% as it’s possible be”, tan cercano a cero como es posible.
Ese mismo documento señala que la falta de viviendas agrava las dificultades para incorporar trabajadores, especialmente en oficios calificados.
La necesidad de mano de obra también se ve en Think Falklands. El portal ofrece información específica para atraer médicos, enfermeros, odontólogos, docentes, ingenieros, abogados, asesores agrícolas, contadores, electricistas, plomeros e ingenieros navales.
Los permisos de trabajo pueden tener una duración de hasta cuatro años y requieren, entre otras condiciones, controles médicos y de antecedentes.
La propia página de empleo del Gobierno de las islas señala que el Falkland Islands Government es el mayor empleador del territorio.
Cuánto es el salario mínimo
Desde el 1° de enero de 2026, el salario mínimo es de £9,66 por hora, unos u$s 13,10 al cambio actual.
Para una jornada teórica de 40 horas semanales durante 52 semanas, equivale a unos US$27.200 anuales.
El Gobierno revisa la legislación sobre salario mínimo al menos una vez cada 12 meses.
La vivienda, uno de los problemas de una economía con pocos habitantes
Una de las paradojas de este mercado laboral casi sin desempleo es que conseguir trabajadores es más fácil que conseguirles vivienda.
Think Falklands informa que quienes llegan para ocupar determinados puestos del Gobierno reciben una vivienda amueblada. Los alquileres subsidiados oficiales van desde £500 mensuales por una propiedad de un dormitorio, unos u$s 678, hasta £1.000 por una de cuatro dormitorios, unos u$s 1.355.
En el mercado privado, los alquileres suelen ser aproximadamente el doble, según el mismo portal, y puede resultar difícil encontrar una propiedad adecuada.
La falta de vivienda aparece también en la Estrategia de Desarrollo Económico 2026-2040 como uno de los obstáculos para el reclutamiento.
Una vida cara y dependiente del exterior
Las islas tienen una característica que condiciona buena parte de la vida cotidiana: importan prácticamente todos los bienes y buena parte de los servicios que consumen.
Think Falklands explica que los suministros llegan por mar una vez al mes y por vía aérea semanalmente, por lo que la planificación del consumo es parte de la vida cotidiana. El portal también advierte que la variedad de productos es más limitada que en las grandes ciudades.
Para medir el costo de vida, el Gobierno cuenta con un Retail Price Index, que se actualiza trimestralmente. El índice utiliza una canasta de 175 bienes y servicios destinada a representar los patrones de consumo de la población de Stanley. La última actualización disponible corresponde al segundo trimestre de 2026 y fue publicada el 29 de julio.
El petróleo todavía no paga las cuentas
Aquí aparece la razón por la que el nuevo capítulo de Sea Lion es tan relevante.
En las cuentas nacionales de 2024, el rubro que agrupa exploración de petróleo y gas, minería, manufacturas y otras actividades industriales aportó £10 millones, alrededor de u$s 13,6 millones, equivalentes al 3,5% del PBI. Pero esa categoría incluye actividades vinculadas con la exploración y no significa que las islas ya estén recibiendo los ingresos de una producción petrolera a gran escala.
De hecho, el presupuesto oficial del Gobierno para el ejercicio 2024/25 consignó cero ingresos por petróleo.
La situación está a punto de cambiar, aunque todavía no cambió.
La Estrategia de Desarrollo Económico 2026-2040 define al sector energético como “the most transformative element of the economy over the coming 15 years”. El documento explica que, hasta ahora, su impacto sobre la economía fue relativamente pequeño, pero sostiene que, si el proyecto tiene éxito, su desarrollo podría ser incluso más significativo que el impacto que tuvo la pesca durante las cuatro décadas anteriores.