El cese de actividades en la histórica planta de FATE, con casi 1000 despidos confirmados, expone la crisis de una industria local que compite con 75% de producto importado en un esquema de incentivos que facilita las compras al exterior por sobre la fabricación.
El cierre de la emblemática fábrica no es un hecho aislado sino el resultado de un cambio estructural en las condiciones de mercado advirtió la Unión Industrial Argentina (UIA): “La industria del neumático es uno de los casos más evidentes de sobrecapacidad global y prácticas comerciales desleales, especialmente provenientes de Asia".
Al anunciar el cese de la actividad en la planta de San Fernando, el directorio de la firma explicó que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”.
Según fuentes cercanas a la compañía, el avance de los productos importados ha crecido en los últimos años, sin embargo, hoy captura las tres cuartas partes del mercado interno.
En el último año, el ingreso de neumáticos creció de u$s 475.440 millones en 2024 a u$s 688.564 millones en 2025.
El dato marca un récord desde 2016 cuando las compras al exterior alcanzaron los u$s 441.693 millones y, el salto que dieron con la apertura del gobierno de Mauricio Macri a u$s 480.336 millones en 2017.
Luego, la importación de neumáticos inició un camino descendente hasta tocar un piso de u$s 288.565 millones en 2020 con la pandemia.
En 2023, pese a los mayores controles sobre la importación la cifra tocó un pico de u$s 568.070 millones. El descenso a u$s 475 millones en 2024, da cuenta de un proceso de sobrestock previo. En el último año, el ingreso de productos desde el exterior sin repunte de la economía significó un alza lapidaria de 45%.
Respecto al origen, se mantiene Brasil como principal proveedor con compras por u$s 250 mil en 2025; sin embargo, el mayor salto lo muestra China con casi u$s 300 mil frente a menos de u$s 150 mil en 2024, precisó Gustavo Scarpetta, consultor en Comercio Internacional.
La baja de aranceles de 35 a 16% (más 3% de tasa estadística) “fue pronunciada y en menos de un año, lo que puede haber afectado a la industria nacional, que no solicitó medidas de salvaguarda o protección”, analizó Scarpetta.
Actualmente, se ofertan más de 130 marcas de neumáticos radiales para camión. “Aunque los transportistas saben que la calidad no es la misma a la de Michelin, FATE o Bridgestone, no dudan ni un instante en comprar las marcas chinas para los semiremolques por una cuestión de costos”, señaló un comerciante. La diferencia de precio es de hasta 40%, dijo y aseguró que las elijen, “conscientes de que el recambio llegará antes, que no existe garantía y que existen riesgos de seguridad”.
Precios a la baja, empleo en jaque
Uno de los principales argumentos para la apertura comercial ha sido la lucha contra la inflación. En el caso de los neumáticos, la estrategia parece haber funcionado. Según relevó PxQ los precios medidos en dólares oficiales retrocedieron un 38,3% respecto de 2023. Sin embargo, la contracara es el costo social por el impacto en puestos de trabajo.
Mientras la producción nacional se asfixia, el ingreso de cubiertas desde Asia ha crecido de manera exponencial. Esta competencia, basada en excedentes globales y menores costos de origen, ha configurado un escenario donde las empresas locales se ven empujadas a una “reconversión forzada”: dejar de ser fabricantes para transformarse en importadores.
Durante 2025, las importaciones del sector automotriz registraron un crecimiento acumulado del 55,9% en cantidades, alcanzando un valor récord de u$s 12.841 millones.
En un escenario convulsionado, las ventas crecieron un 57% anual, impulsadas por vehículos extranjeros y la fabricación nacional cayó un 3% entre 2024 y 2025.
En noviembre de 2025, la utilización de la capacidad instalada en las terminales se ubicó por debajo del 50%.
Este “desacople” demuestra que el mayor dinamismo del mercado no está siendo traccionado por el trabajo argentino, sino por el ingreso de unidades terminadas, advirtió PxQ. De hecho, la importación de vehículos automotores aumentó un 196,4%, mientras que rubros específicos como los colectivos y los motovehículos subieron un 158,7% y 104% respectivamente.
Desde APYME alertaron que el gobierno de Javier Milei ha desplegado una serie de medidas arancelarias y no arancelarias que facilitan la compra de bienes del exterior a una velocidad sin precedentes. La conjunción de una baja de aranceles, el incremento en el costo de los servicios públicos y un tipo de cambio apreciado “ha destruido la competitividad de la industria pesada”, denucnian.
El impacto laboral ya es cuantificable, hacia el segundo trimestre de 2025, el empleo en el sector automotriz se ubicó un 8% por debajo de los niveles de 2023, reflejando el estancamiento de una cadena que supo ser el motor del PBI industrial.
Apertura ¿un riesgo?
El informe de la consultora PxQ plantea que la apertura comercial actúa como un ancla de precios efectiva para el IPC, pero destruye sectores intensivos en mano de obra.
El cierre de FATE se presenta hoy como reflejo de un proceso de desinflación pero con desindustrialización.
El riesgo latente es que, una vez desmantelada la estructura productiva y perdidos los puestos de trabajo calificados, la recuperación del crecimiento resulte esquiva, dejando a la economía nacional dependiente exclusivamente de bienes terminados en el exterior.
Desde la UIA señalaron que el cierre de la planta de FATE representa una pérdida crítica de empleo calificado y conocimiento acumulado, afectando no solo a mil familias directas sino a toda una cadena de proveedores y pymes.
La entidad subrayó que este hecho se suma a una caída de 65.000 puestos de trabajo industriales en los últimos dos años y denunció que el sector enfrenta una competencia internacional distorsionada, marcada por la sobrecapacidad global y prácticas desleales provenientes de Asia.
Ante este escenario, la institución insistió en el pedido de una apertura comercial que sea acompañada por “convergencia competitiva”, exigiendo igualdad de condiciones mediante una baja en la presión impositiva, financiamiento accesible y un marco laboral moderno.
Si bien la UIA reconoce el desafío de la industria de alcanzar precios y calidades internacionales, sostiene que sin un entorno macroeconómico que defienda las cadenas de valor estratégicas —tal como hacen las principales economías del mundo—, se corre el riesgo de destruir capacidades productivas que tardaron décadas en construirse.
“En el debate público se intenta instalar que la causa principal es la importación, pero lo cierto es que la industria del neumático viene arrastrando problemas estructurales desde hace años”, contrastó Yanina Lojo, especialista en comercio internacional.
“También se está instalando con fuerza la idea de que las empresas chinas hacen dumping", agregó y mencionó que “técnicamente, el dumping se configura cuando una firma exporta a un precio inferior al que vende ese mismo producto en su mercado interno o por debajo de su costo, con el objetivo de ganar mercado”.
Por eso, aclaró que las empresas pueden recurrir a los mecanismos institucionales para solicitar la apertura de una investigación antidumping y puso el tema en perspectiva: “el desafío es mirar el problema en su complejidad y entender que estamos frente a una situación con múltiples factores acumulados en el tiempo”.
“Detrás de cada empleo hay familias y comunidades que quedan expuestas a una situación de enorme incertidumbre”, agregó.