En esta noticia

El politólogo Andrés Malamud afirmó que ningún dirigente encarna hoy una alternativa de futuro frente a Javier Milei. En una entrevista con Radio Boing, el especialista analizó el escenario político rumbo a las elecciones presidenciales del año próximo y dejó fuertes definiciones.

Malamud definió a Milei como “un presidente sacrificio”, que “apunta a un futuro todavía no visible, pero en el que tenemos esperanza”.

Sobre el kirchnerismo, indicó que lo respalda el 30% del electorado, pero que dos tercios rechaza “volver al pasado”.

Andrés Malamud habló de los posibles rivales de Milei en 2027: “Hoy no hay nadie...”

Al mismo tiempo, según lo observado en las últimas encuestas de opinión, señaló que Milei registra hoy una imagen negativa mayoritaria.

“Dos tercios de los argentinos no soportan a Milei”, dijo, y agregó que existe “un tercio solapado” que “le tiene más miedo al pasado que a Milei”.

Según el analista, ese segmento “votaría a Milei tapándose la nariz”, salvo que surja una propuesta alternativa, la cual actualmente no existe. Sin embargo, faltan aún muchos meses para la conformación oficial de los candidatos y sus listas.

“Salvo que surgiera una propuesta de futuro, alguien que dice, sí, hicimos el sacrificio, no volvemos al pasado, el futuro está por acá, hoy no hay nadie creíble representando el futuro”, advirtió.

“Es Milei el que lo representa, con más o menos capacidad de convicción, un tercio le cree, otro tercio que todavía lo vota no le cree tanto, pero no encuentra opción que le permita mantener el rumbo cambiando de timonel”, agregó.

El espacio republicano y los outsiders

Consultado por una opción de centro, Malamud eligió otra definición. “No la llamaría de centro, la llamaría republicana”, respondió, y ubicó a la senadora oficialista Patricia Bullrich como referente de ese espacio.

El politólogo repasó la primera vuelta de 2023, en la que Sergio Massa obtuvo el 37%, Milei el 30% y Bullrich el 26%. “A Milei lo compraron con el futuro y hoy Milei es el presente”, afirmó.

En ese marco, planteó que el desafío del oficialismo es renovar la fe en su promesa de futuro. “Hay que ver si él [Milei] consigue renovar la fe […] o si aparece alguien más convincente”, indicó.

Respecto de las figuras nuevas, sostuvo que los candidatos que surgen hoy “no miden”. “Hay muchos candidatos que aparecen y se desinflan”, dijo, y mencionó el caso de José Luis Espert, Daniel Hadad y Jorge Brito.

Para medir a un outsider, propuso mirar la calle: “Cuando vos ves si la gente lo abraza y le pide selfies”. Y advirtió que hoy no aparecen dirigentes con ese nivel de convocatoria.

Malamud retomó la frase de otro analista para describir el clima social en Argentina: para él, el electorado “está en modo avión”. “Modo avión, no recibo, después cuando sean las elecciones prendo otra vez”, graficó.

Javier Milei habló en la Cámara de Comercio de EE.UU.Presidencia.

Política de tierra y política aérea

Por otro lado, Malamud distinguió dos niveles de la política. “La política local sigue siendo de tierra, de territorio”, afirmó, mientras que “la política nacional pasó a ser aérea”, apoyada en redes sociales y medios de comunicación.

Según explicó, Milei ganó en provincias que no visitó ni fiscalizó. En la primera vuelta de 2023 perdió la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, el 45% del país, pero “ganó 16 provincias de las 22 del interior”.

“Es el modelo exitoso, fuerza aérea a nivel nacional, ejército en los territorios”, resumió. También señaló que el oficialismo no tiene gobernadores propios y que su equipo político busca sumarlos.

Sobre el Presidente, afirmó que a Milei la política “lo aburre”. “No la entiende del todo, no la quiere entender, le gusta la economía”, agregó. Según Malamud, esa tarea queda en manos de Karina Milei y de los Menem.

En este sentido, el politólogo describió un equipo de confianza muy reducido: Karina Milei, Santiago Caputo, Sandra Pettovello, Federico Sturzenegger y Luis “Toto” Caputo. “En Toto Caputo confía como ministro de Economía, en su hermana confía de la vida”, precisó.

El voto de los varones jóvenes

Malamud explicó que, si se divide al electorado por edad y sexo, los varones jóvenes votan distinto al resto. “Milei logró capturar esa celda”, afirmó.

Ese grupo, detalló, “no solamente lo votó en masa, sino que convenció a sus padres de votarlo”. En la entrevista se planteó que, si hubieran votado solo los mayores y las mujeres jóvenes, Massa habría ganado en primera vuelta.

Malamud recordó también que Jaime Durán Barba ya había advertido que es la primera generación en la que un nieto le enseña a un abuelo. A eso, sumó la culpa de los argentinos mayores frente a los jóvenes.

El futuro de los partidos políticos

Malamud anticipó que solo habrá partidos nacionales cuando haya un presidente. “Hoy hay un partido nacional que se llama La Libertad Avanza”, señaló. “El peronismo, el radicalismo y el PRO son un collage”, agregó.

Si alguno de ellos gana la presidencia, explicó, “el presidente va a hacer la lista, va a tener los recursos y va a disciplinar a la tropa”. De lo contrario, “van a seguir siendo partidos provinciales”.

Como ejemplo, mencionó que el peronismo gobierna Buenos Aires y Córdoba, las dos provincias más pobladas, “pero son posiciones opuestas, kirchneristas y anti-kirchneristas”.

Consultado por la vigencia de la doctrina peronista, respondió: “Eso no existe más”.

El peso del factor económico en el electorado

Sobre la gestión, Malamud afirmó que Milei “cumplió parcialmente” sus promesas. “Bajó la inflación, objetivo número uno para los argentinos era bajar la inflación”, reconoció.

Sin embargo, precisó que, vista desde afuera, Argentina sigue siendo “el cuarto país con inflación más alta del mundo”. Y señaló que la principal crítica apunta a la actividad.

“Hay paciencia porque la gente le tiene más miedo al pasado que dolor al presente, pero el dolor, ¿cuánto tiempo lo podés resistir?”, planteó.

Malamud resumió el programa oficial en bajar la inflación mediante el equilibrio fiscal. Como contraste, citó déficits de entre 6% y 7% en Estados Unidos y Francia, y de entre 9% y 10% en Brasil.

“El mundo va en la dirección contraria y no lo estoy elogiando”, aclaró. Y concluyó: “En este aspecto Milei es el único que va en la dirección correcta, pero a contramano del mundo”.