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Las empresas de colectivos que operan las líneas de jurisdicción nacional en el AMBA advirtieron que reducirán de manera escalonada las frecuencias a partir de este lunes 19. En una primera etapa, la medida alcanzaría a los servicios nocturnos y podría afectar a 104 líneas que conectan la Ciudad de Buenos Aires con distintos puntos de la provincia.
La advertencia fue realizada este sábado por las cámaras que representan a las empresas de transporte automotor de pasajeros, que señalaron que la situación financiera del sector compromete la continuidad y regularidad de las prestaciones.
El reclamo fue formalizado mediante un comunicado conjunto de la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTBPA) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de General Sarmiento (CEUTUPBA).
Las entidades indicaron que, pese a las reuniones mantenidas con funcionarios de la Secretaría de Transporte de la Nación, todavía no se definieron mecanismos concretos para actualizar la estructura de costos de las compañías.
Qué pasará con los colectivos desde el lunes
De acuerdo con el planteo empresario, las primeras restricciones operativas comenzarían este lunes 19 de octubre y se aplicarían de manera progresiva. En una primera etapa, el recorte alcanzaría a los servicios nocturnos.
Las empresas sostienen que administrarán los recursos disponibles para mantener la prestación dentro de los límites posibles y evitar una situación de mayor gravedad. En ese sentido, advirtieron que, si no reciben una respuesta de las autoridades, las restricciones podrían profundizarse.
El esquema alcanza a 104 líneas de jurisdicción nacional que conectan distintos puntos de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Entre ellas se encuentran las líneas 1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194 y 195.
Por el momento, la advertencia empresarial no equivale a un paro total. El planteo contempla una reducción progresiva de las frecuencias, con el objetivo declarado de evitar que el deterioro financiero termine provocando una paralización completa del servicio.
Por qué las empresas amenazan con reducir las frecuencias
Uno de los principales puntos de conflicto es el valor del boleto mínimo de las líneas de jurisdicción nacional, que permanece en $ 742,81 desde mayo.
Según las cámaras, ese importe se encuentra muy por debajo de la tarifa que permitiría cubrir los costos sin subsidios. El sector calcula una tarifa real de $ 2494,13 por pasajero, lo que representa una diferencia de $ 1751,32, equivalente al 70,2%.
A esto se suma un desfasaje que las empresas estiman en $ 40.000 millones por la diferencia entre los ingresos proyectados y los efectivamente obtenidos entre junio y octubre.
El sector también reclama una revisión integral de los costos reconocidos para la actividad. Entre los componentes mencionados figuran la renovación y adquisición de unidades, los gastos de funcionamiento, el esquema de operatividad de las flotas y los costos laborales derivados de las negociaciones paritarias.
Las empresas señalaron además que deben afrontar compromisos próximos, entre ellos el pago del medio aguinaldo de diciembre, en un contexto en el que aseguran haber agotado el margen para absorber el desequilibrio entre sus costos y los ingresos reconocidos.
Por eso, las cámaras reclamaron una respuesta urgente del Gobierno nacional y manifestaron su disposición a continuar el diálogo con las autoridades. Mientras tanto, el primer cambio para los pasajeros podría llegar desde la noche del lunes, con una reducción escalonada de las frecuencias en las líneas comprendidas por el conflicto.