

En las próximas semanas se realizará en territorio bonaerense una experiencia piloto de subastas judiciales por Internet, luego de que a fin del año pasado la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires aprobara la ley de subasta electrónica. El Poder Judicial está trabajando en el borrador de la reglamentación, que deberá ser puesta en marcha a partir de julio. Este mismo sistema ya funciona desde hace años en Brasil, donde el interesado primero debe registrarse on line, y le dan un código para poder entrar y hacer su oferta.
El diputado Iván Budassi (FPV-PJ) fundamentó la norma y aseguró que a partir de ahora, se busca que todos puedan intervenir en igualdad de condiciones y que no puedan operar mecanismos delictivos como el que practican grupos conocidos como La Liga, que se juntan e impiden que una subasta sea transparente, presionando a los compradores de buena fe.
La avalancha de juicios laborales provocaron el año pasado 1.724 remates judiciales, donde se recaudaron $ 205 millones. De ese total, $ 166 millones correspondieron a la venta de 1.329 inmuebles. Este año se prevé un 20% más de subastas y un 35% de aumento en el valor de los precios, advierte Victor Cappuccio, presidente de la Asociación de Balanceadores, Corredores y Martilleros Públicos.
¿Cómo puede beneficiarse el inversor inmobiliario de esta movida? En un remate, se pueden obtener viviendas hasta un 40% más baratas que el valor de mercado. Pero hay que ir a verlas para asesorarse bien sobre el estado de la propiedad, y se debe ir con un abogado para tomar la posesión. Además, hay que tener en cuenta que la escritura puede demorar 30 días o hasta seis meses.
Capuccio brinda algunas claves para los novatos que quieran adentrarse en este mundo: El comprador que esté interesado debe sentarse en la primera o segunda fila de la nueva sala de remates, ubicado en Jean Jaurés esquina Corrientes. Debe llevar encima el 30% del valor de lo que finalmente se pagará por el inmueble, más el 3% de comisión, más el 0,25% en concepto de gastos del salón.
Por miedo, hay quienes eligen delegarle la tarea a La Liga, que es una asociación paralela de compradores compulsiva. Se puede ver a sus integrantes merodeando en la puerta del salón o en las inmediaciones, precisa el directivo. La Liga suele pedir entre un 10 y un 20% del valor del inmueble por sus gestiones. Pero, como no está permitido transferir los boletos de compra-venta, una vez ganado el remate ellos van a la calle a buscar a quien los contrató, para que firme todos los papeles. El inversor interesado en estos menesteres debe tener en cuenta que no sólo con las propiedades se puede hacer un buen negocio. También hay muchos remates de vehículos de gran porte, como camiones de carga y de transporte que valen u$s 50.000, pero el ahorrista puede conseguirlos hasta un 40% menos.











