Pachá, símbolo casi único en el mundo de la noche top porteña de la década del 90, tiene listo un proceso de cambios que modificará el recuerdo de quienes pasaron por las pistas del boliche de Costanera Norte.
La marca desapareció ya hace algunas semanas de la marquesina del clásico local (ahora bautizado como Clubland), y este movimiento tiene que ver con un cambio en el foco del negocio que el grupo español encara en la Argentina. Dejará de ser sinónimo de centros bailables de grandes dimensiones, y volverá al ochentoso concepto de los night clubs.
Pero ésto no es todo. La firma traerá al país su negocio de hoteles boutique, con el que ya opera en el mundo.
El concepto de los grandes boliches, aquellos con capacidad para 3.000 o 4.000 personas está desapareciendo en todo el mundo. Los lugares como Pachá, con base en la música electrónica, ya no pueden pagar los cachets que se pagaban antes por los DJs, que ahora llenan grandes estadios. Entonces, buscamos otra cosa; lugares para entre 700 y 1.000 personas, dijo a El Cronista Leo Sánchez, un argentino que es director de Operaciones de Nube, la empresa dueña de la marca Pacha comandada por el empresario Ricardo Urgell.
Los nightclubs formarán parte de los hoteles, que contarán con unas 60 habitaciones, un lounge, y una fuerte pata en el negocio gastronómico.
El grupo español ya tiene en vista varios terrenos en Capital Federal para levantar el emprendimiento, aunque la zona que más convence es San Telmo, donde finalmente se construiría el hotel boutique. La idea de los empresarios es comprar este año la tierra, para comenzar con las obras en 2012. La apertura se prevé para 2014.
En este proyecto se invertirán 10 millones de dólares. El próximo paso será dar con un socio que se encargue de todas las cuestiones relacionadas con la administración del hotel, reveló Sánchez.
El mismo concepto de hotel boutique con boliche se repetirá en San Pablo.
De este modo, Buenos Aires, junto a San Pablo y Río de Janeiro se sumarán a la tendencia que el grupo encara desde 2006, y mediante el cual abrió centros en Ibiza y Egipto.
En tanto, para el resto de la región la estrategia es armar night clubs de un modo más tradicional. Así, en Río abrirán este año un local en septiembre (de la mano del poderoso Grupo Batista, e independiente del que se levantará como hotel boutique), otros en Brasilia y Goiania (agosto), además de uno en Playa del Carmen, en México, en diciembre. Para marzo de 2012 se espera la inauguración de un local en Santiago de Chile.
El cambió de tendencia que el consorcio español ve en el negocio de la noche a nivel mundial, tiene un agravante en la Argentina. Pacha arribó al país en 1995 como una franquicia, y de la mano de un grupo de socios. Entre ellos se encontraba el abogado Carlos Diedritch, que creció en la medida que algunos de sus ex compañeros decidieron abrirse del negocio.
Iniciamos acciones legales porque el grupo franquiciado tenía su contrato vencido. Durante ese lapso, y hasta hoy, intentamos que se pagara el dinero adeudado pero jamás lo logramos. Incluso continúan utilizando el sitio web de Pacha, explicó Sánchez.
El ejecutivo señaló, además, que durante los últimos años se desprestigió la marca; cayó mucho el nivel de gente que va y jamás se hicieron las modificaciones que se solicitaron. Para revertir esto, Pacha pondrá en marcha un proceso para reposicionar la marca, con eventos especiales dedicados a un target de público muy alto.