Durante varias décadas, el aumento progresivo de la carga fiscal en Argentina, especialmente el impuesto sobre los Bienes Personales llevó a muchos residentes a transferir bienes a fideicomisos irrevocables, a menudo en jurisdicciones extranjeras. Estas estructuras eliminaban el control del fiduciante para colocar los activos fuera del alcance del Fisco.
Ese entorno ha cambiado ahora de forma significativa. Bienes Personales se ha reducido significativamente, la autoridad tributaria (ARCA, anteriormente AFIP) ahora opera bajo la presunción de inocencia fiscal del contribuyente y la nueva legislación ofrece un marco regulatorio más claro y predecible. Adicionalmente, se han introducido incentivos para la inversión, que son inaccesibles para los que constituyeron fideicomisos irrevocables.
Cambios legislativos clave
Ley 27.799 - Régimen simplificado de declaración de la renta
- Eleva sustancialmente los umbrales de ingresos y riqueza
- Reduce los plazos de prescripción y las obligaciones formales
- Concede un efecto liberador a los pagos ralizados
- Introduce una mayor previsibilidad fiscal y una presunción de precisión para las declaraciones presentadas
Ley 27.802 - Reforma Laboral e Incentivos a la Inversión
- Se eximen del impuesto a las ganancias los ingresos por alquiler e intereses sobre depósitos a plazo fijo
- Introduce el RIMI (Régimen de Incentivos para Medianas Inversiones), que ofrece beneficios fiscales significativos para inversiones desde u$s 150.000
- Los beneficios RIMI no están disponibles para los constituyentes de fideicomisos irrevocables, una exclusión material para quienes consideran invertir en el país
Implicaciones para los fideicomisos irrevocables
La combinación de tipos impositivos reducidos, cumplimiento simplificado e incentivos de inversión específicos altera fundamentalmente el cálculo costo-beneficio para mantener un fideicomiso irrevocable.
Las estructuras que eran defendibles —o incluso necesarias— bajo el régimen anterior pueden ahora ser:
- Innecesarias, dado el menor costo fiscal
- Costoso, los honorarios administrativos y profesionales siguen acumulándose
- Restrictivo, ya que los fiduciantes quedan excluidos del RIMI
- Expuestos, las jurisdicciones extranjeras pueden introducir cambios regulatorios
Consideraciones clave
Deshacer o reestructurar un fideicomiso irrevocable es una tarea compleja. Cada situación dependerá de:
- La naturaleza y ubicación de los bienes poseídos dentro del fideicomiso
- Las jurisdicciones implicadas y las leyes locales aplicables
- Ingresos acumulados no distribuidos dentro del fideicomiso
- El papel de cada individuo (constituyente, beneficiario o fiduciario) en el momento de la disolución, cada uno conlleva consecuencias fiscales y legales distintas
Dada esta complejidad, el proceso de análisis y reestructuración requiere tiempo. Es recomendable comenzar la evaluación con rapidez, mientras el periodo regulatorio sea favorable.
En los casos que se decida mantener el fideicomiso también puede suponer una oportunidad para revisar la jurisdicción que rige el fideicomiso. El traslado bajo la ley de países más cercanos como Uruguay ofrece ventajas relacionadas con documentos redactados en español, resolución de conflictos ante tribunales de habla española accesibles, proximidad geográfica y cultural a Argentina.